Diarios de verano: Esclavas del vudú

Miserias y desgracias del mes de agosto en Madrid. Por Diego Parrado


20 agosto 2014

vudu2

 

Madrid en agosto es un horno en el que se cuece la próxima temporada. Bajo un sol de justicia, una mano enorme y sudorosa moldea perezosamente los rasgos de la ciudad: los rostros de los futuros chicos de moda empiezan a esbozarse en Facebook; a orillas de una piscina se duda entre dos nombres para la nueva fiesta de Charada; María Escoté estampa su siguiente colección. Pero mientras todas estas golosinas se cocinan para la “rentrée” de septiembre, la ciudad dispone también las miserias y desgracias que lanzará un año más contra sus súbditos.

 

Ayer mismo fui testigo de uno de esos amargos preparativos.

 

Me había despertado temprano, y antes de que el calor volviese a embotar mi cerebro, me acerqué al Retiro a tomar un poco de aire fresco. Sin embargo, la tregua que a esas horas ofrecía el verano a los madrugadores no duró mucho, y enseguida el sol cayó sobre mí como el foco de una prisión delatando a un fugitivo. Rendido, me senté en un banco a la sombra de un árbol y esperé a que abriera uno de los quioscos del parque para comprar algo de beber.

 

De pronto los aspersores emergieron de sus madrigueras, regando el parque con gran alborozo, y coincidiendo con su estallido, apareció ella: una negra enorme arrastrando un carrito de la compra. Vestía un colorido atuendo de algodón y llevaba el pelo recogido en un pañuelo morado. Avanzaba pesadamente, dejando tras de sí el rumor de las cuentas de sus collares chocando, como un vórtice africano desplegándose con los rayos de sol. Decidida, se internó en uno de los jardincillos sin que la lluvia de los aspersores la detuviese. Unos castaños que nos separaban me permitieron espiar su misterioso cometido: después de mirar a su alrededor sin descubrir a nadie, se inclinó sobre el carro de tela y empezó a rebuscar en su interior. Por fin sacó una bolsa del DIA, y de esta un pequeño martillo y un par de alfileres que se colocó entre los labios. Luego se acercó a uno de los árboles, y, tras recoger un nuevo objeto del carrito, vi que se apresuraba a clavarlo en el tronco como si fuese un letrero. Pero era algo viscoso y amorfo, una especie de globo rosa a medio inflar. La mujer murmuró un rezo, y, envuelta en una retahíla de santos y ruegos, zanjó su tarea y se fue por donde había venido, empapada.

 

Una vez los aspersores volvieron a su escondrijo, me acerqué al castaño y vi que el misterioso objeto se trataba del órgano de un animal. Lágrimas de sangre resbalaban por la corteza del árbol y las puntas de los alfileres. Empecé a sacarle fotos.

 

– Es la lengua de una vaca –dijo alguien a mis espaldas-. Ese demonio de mujer…

 

Alarmado, me giré y vi que era uno de los jardineros del parque, que, sin más preámbulo que la mueca de asco con que mentó a la señora, empezó a contarme que el despojo formaba parte de un rito vudú.

 

– Lo hacen para asustar a las putas –explicó-. A las nigerianas, ¿sabe? Las mafias las traen engañadas a España, y para que se estén bien calladitas, las amenazan con todas estas supercherías. Las pobres diablas son muy supersticiosas.

 

En efecto, el vudú es una de las principales religiones en Nigeria, lo que lo convierte en un eficaz instrumento de extorsión al servicio de las mafias africanas. Temerosas de los hechizos, las mujeres que caen en sus redes (caen por la promesa de un empleo en España, de una vida mejor) se ven forzadas a prostituirse y se lanzan a las calles como zombis. Sus cadenas son los invisibles amarres del miedo, ¿qué mejor mordaza que ésa?

 

– La semana pasada encontramos una gallina decapitada –dijo el jardinero sacudiendo la cabeza con resignación, y descolgó la lengua del árbol y la echó a un cubo.

 

Madrid ardía como una gigantesca parrilla: un alma nueva había sido ofrecida al festín.

 

El engranaje de la ciudad, para bien y para mal, está en macha.

13 octubre 2017 by REDACCIÓN

Movistar Likes, experiencias exclusivas para personas únicas


Descubre todo lo que tiene preparado para ti Movistar Likes.


13 septiembre 2017 by redacción

El diseño más contemporáneo en MINIHub


Jorge Penadés habla en MiniHub sobre el diseño más contemporáneo.


09 junio 2017 by GERARD VOLTÀ, YOS PIÑA NARVÁEZ (ERCHXS)

Re-volver: anarchivo-radical, delirios LSD y La Lupe


Dos personas dialogan en una sola voz expresando pensamientos, vivencias, opresiones y activismos en torno a lo queer y al VIH.



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *