El brunch ha muerto. ¡Viva el brunch!

¿Cansado de que todo el mundo te recomiende sitios donde dicen servir el mejor brunch de Madrid y de no saber cómo ir a contracorriente? Tranquilo, tenemos para ti la selección de sitios anti brunch perfectos para que te puedas esconder. Por Penélope Saralegui


09 diciembre 2014

Aunque a estas alturas prácticamente todo el mundo sabe lo que es un brunch, vamos a describir brevemente en qué consiste: hacer una comida antes de la hora normal del almuerzo o bien un desayuno tardío en días festivos, preferentemente el domingo, que es cuando solemos levantarnos más tarde. Así, desayuno y almuerzo se fusionan en una sola comida que suele ser contundente y variada, y que tiene lugar entre las 11 de la mañana y las 3 de la tarde. Vamos, la comida de toda la vida que te zampas, como si no hubiera un mañana, un domingo tras una buena resaca y que te sabe a gloria (preferiblemente preparada por tu madre). ¿Sorprendido de tamaño descubrimiento? Pues a continuación te mostramos los orígenes de tan “brillante” idea.

 

And the winner is… Estados Unidos

 

Se dice que quienes introdujeron el concepto del brunch en Estados Unidos fueron los británicos. Hay varias versiones sobre el origen del brunch, que surge en torno al siglo XIX. Este nombre salió publicado en 1896 en la revista Punch, que explicaba que los sirvientes de las casas de la alta sociedad británica tenían fiesta el domingo, por lo que entonces preparaban una gran comilona que mezclaba productos de desayuno y otros de la comida. En cambio, otras fuentes señalan su origen en las zonas rurales de Estados Unidos, donde comían algo a media mañana para continuar con su trabajo. Y que fue en el semanario Hunter’s Weekly donde se explicó por primera vez en qué consistía: “una combinación de desayuno y comida que tomaban las familias de la alta sociedad de Nueva York”.

 

Como muchos hábitos anglosajones que hemos ido importando a lo largo de los años, el brunch fue entrando despacio pero con paso firme en España. En Madrid, desde hace tiempo, es habitual pasear por las calles y ver cómo muchos locales y hasta hoteles lo ofertan. Pero como en todo, la moda del brunch es pasajera y su momento álgido ya pasó. Ahora cada vez tiene más fuerza el movimiento silencioso anti brunch, que busca normalizar una actividad patria de toda la vida. Porque el colmo de lo absurdo es sucumbir a una práctica símbolo de una clase desocupada y sugestionable que prefiere pagar porque le hagan un huevo “benedictine”, medio hecho medio crudo, sin chicha ni limoná, por un ojo de la cara que hacer uno mismo un par de huevos fritos como dios manda en casa. Es más, la práctica del brunch ha llegado a tal extremo que ha pasado de ser un ritual cool a una actividad propia del puro fast food, donde lo que importa es comer hasta reventar y así amortizar el pastizal que te has dejado por tamaña tontería.

 

Locales anti brunch

 

Pero no estamos solos. Los que abogan por un picoteo o un desayuno generoso en fin de semana sin más florituras, pueden reencontrarse en los siguientes locales donde la estética cool brilla por su ausencia y prima la comida a un precio razonable. Vamos, el colmo de la normalidad.

 

rocablanca

 

En el centro de Madrid, en plena calle Fuencarral se encuentra la Cafetería Rocablanca, donde lo mismo te pides unos churros con chocolate que hacen ellos mismos o una consumición acompañada de tapa sin tener que pagar una pasta. Este local ya es un clásico de Madrid y son muchos los que tras una noche muy larga de fiesta se han refugiado aquí por la mañana para recuperar fuerzas antes de volver a casa. Tortilla de patatas, huevos con bacon, hamburguesita, perrito caliente, croquetas o incluso salmorejo son algunas de las tapas que te puedes encontrar en el local según el día.

 

mallorquina

 

La Mallorquina Madrid puede intimidar a los no iniciados. Según entras por la puerta verás que no hay ningún hueco cerca de los mostradores, con sus vitrinas llenas de pasteles y cosas deliciosas, pero no hay que achantarse. Siempre puedes hacerte con un sitio en la barra o bien subir una escalera estrecha hasta un salón donde sentarse a la mesa. Sin duda es una de las cafeterías míticas de Madrid que lleva desde el año 1894 en la famosa Puerta del Sol. Esta pastelería se llama así porque su fundador, Juan Ripoll, era de las Islas Baleares y de hecho, al principio el local fue famoso por sus ensaimadas. Los camareros, quienes todavía van vestidos con chaquetas blancas, te traían tu pedido y te hablaban en francés. Fue gracias a sus tertulias que La Mallorquina se convirtió en un centro cultural antes de la Guerra Civil. Hoy en día, su planta baja está llena de madrileños y turistas a partes iguales.

 

mallorquina2

 

Existe una cafetería en Argüelles que, manteniendo intactos su decoración y espíritu desde que abrió en 1962, se ha convertido en una referencia entre los madrileños. Famosa por sus hamburguesas gourmet y sus gin tonics, si no conoces la Cafetería HD, tienes que ir. En la calle Guzmán el Bueno, el local es un referente ya sea para tomar una cerveza, un café, desayunar, comer, merendar, cenar o tomar una copa, ya que siempre tienen la cocina abierta.

 

HD

 

Y para terminar, siempre nos quedará El Brillante, porque Madrid no es nadie sin su famoso bocata de calamares. Sea por la mañana o por la noche, haga frío o llueva, sienta de maravilla zamparse este digno bocata. El Brillante de Atocha fue inaugurado en 1961. Ahí sigue, al pie del hotel Mediodía, en plena glorieta del Emperador Carlos V y en frente de la estación de Atocha.

 

brillante1

05 julio 2016 by SABINA URRACA

Llegan a Madrid los bares de leche con cereales


  Una octogenaria pasa junto al puesto de Cereal Lovers, en el corazón del Mercado de Antón Martín, y lanza un:   “Ya no saben qué inventar…”.   Para una señora cuasicentenaria, más familiarizada con las sopas de pan con …


18 mayo 2016 by DAVID ARIAS

Comer con arte


Abre en Chueca un nuevo restaurante que combina un renovado concepto de gastronomía castiza con arte urbano. Así es Mitte.


11 marzo 2016 by DAVID ARIAS

Mapa de la cerveza artesanal en Madrid


Artesanía birrera made in Madrid.



Comentarios:

Añadir comentario
freaker says:

El Brillante es caca desde hace bastante. Te sablan y sabe a ojete.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *