En casa de Jaime Narváez y Silja Götz

En esta ocasión entramos en casa de Jaime Narváez y Silja Götz, diseñador e ilustradora, respectivamente. Fotos y texto por Ana Himes


02 octubre 2013

 

 

Dirección en mano, localicé su casa, sito en el Barrio de las Letras, llamé al timbre, subí y cuando me abrieron la puerta, una criaturita vino corriendo por el pasillo al tiempo que dijo un sonoro “Hola, Ana”. ¡Maravilloso! Con lo que me gustan a mí los niños, tuve claro que esta entrevista y este shooting irían bordados.
Y así fue… Jaime es diseñador, docente y fundador de una editorial, y Silja es ilustradora para numerosas y archiconocidas publicaciones. Ella vino a Madrid con la idea de quedarse medio año para aprender el idioma y trabajar en un contexto diferente, pero sus vidas se cruzaron el día en el que Silja decidió llevar su portfolio a la revista Vanidad, donde precisamente trabajaba Jaime. Desde entonces… experiencias de todo tipo juntos y una niña preciosa que da aún más vida a un hogar acogedor, bonito y práctico.

 

 

TURNO DE JAIME NARVÁEZ

Diseñador, editor, docente… ¿alguna otra faceta que estés actualmente desarrollando o que sientas que está latente?
Son facetas que se comunican entre ellas; como soy diseñador, imparto clase de diseño. Lo de editor, es una labor que desarrollo junto a Óscar Martínez y aunque relacionada con lo anterior, no es exactamente un trabajo: Puré es una minúscula editorial, ligada más a lo experimental que a lo profesional y que podríamos definir como una plataforma en la que movernos libremente en los aspectos creativos y no tan libremente en los presupuestarios (pero esto último no nos importa demasiado). Además, está la faceta artística, que más que latente, es intermitente; como autor de una obra relacionada con la edición.

 

Pasaste cinco años como director de arte de la revista Vanidad (mayoritariamente de moda) a formar tu propio estudio, con un trabajo mucho más libre, maduro y “puro”. ¿Cómo fue aquella transición?

Coincidió con la transformación que muchas publicaciones se vieron obligadas a realizar para adaptarse a una doble crisis: la económica (global y repentina) y la del sector editorial impreso (específica y anunciada). Se impuso una realidad con la que ya no me sentía cómodo: reorientación hacia un público aún más juvenil, encumbramiento del blogger, obsesión por Internet, redes sociales, trending topics, etc.

 


 

La mayoría de tus clientes son instituciones culturales y artísticas, ¿estás cómodo y te gusta este sector o es porque ya te has hecho un nombre en él?

Involucrarme en proyectos artísticos es lo más natural que podía ocurrirme, soy diseñador, pero antes soy licenciado en Bellas Artes y además me gusta el arte. Por otro lado, me parece una de las parcelas más gratas en las que un diseñador puede trabajar.
Como otros, se trata de un sector inmerso en plena transformación, debido a la crisis económica, el modelo anterior (apoyo institucional) desaparece en favor de otras soluciones que a día de hoy todavía se están formulando.

 

 

Y… ¿Para quién te encantaría trabajar?

Me gustaría trabajar con la artista Tamara Arroyo, o con el experto en música Abraham Rivera. Son colaboraciones que se quedaron pendientes.

 

 

¿Cuáles serían los factores de la ecuación cuyo resultado sea un “buen diseño” o una “buena pieza”?

Depende, cada trabajo requiere soluciones propias que no tienen porqué funcionar siempre.
Creo que sería más fácil responder a la pregunta si ésta estuviese planteada en negativo:
¿Cuáles son los factores de la ecuación cuyo resultado pueden arruinar un diseño?

 

He estado fisgando en tu Pinterest y reconozco que de la carpeta que tienes como ‘Películas’ apenas conocía cinco o seis. ¿De qué te nutres visual y audiovisualmente?

Más que soluciones, formas o tendencias en particular, prefiero actitudes. Glenn Gould y su rechazo a los recitales, el silencio de Marcel Duchamp o el activismo de John Lennon tras la disolución de los Beatles. Aunque se trate de gestos ajenos a mi profesión, no hay nada que me resulte más estimulante, supongo que porque son lecciones vitales.

 

 

¿Qué libros te hubiese gustado que llevasen tu firma?

Cualquier proyecto editorial de Hans Peter Feldmann o de Ed Ruscha, por ejemplo.

 

¿Cuál crees que es el secreto para que uno puede conservar la ilusión y la alegría por lo que hace?

Lo cierto es que no creo que haya un secreto que funcione para todo el mundo, qunque una cosa si tengo clara: no debemos dejar que nuestra curiosidad se apague. En mi opinión curiosidad, ilusión y felicidad caminan de la mano.

 

 

¿Sigues alguna metodología de trabajo?
Más que metodología, creo que debería decir que tengo rituales. El oficio de diseñador fomenta aspectos neuróticos, eso también tengo que decirlo… Se desarrollan manías que no voy a contar porque no tienen interés salvo que seas psiquiatra o psicólogo.

 

¿Volverías a trabajar por cuenta ajena?

No, y aprovecho para decir que en el trabajo, como en el resto de esferas, estamos asistiendo a una perversa transición. Debemos replanteemos el sistema entero de arriba a abajo, así como revisar filias y fobias. Pero tristemente, como decía Bertolt Brecht, lo viejo no acaba de morir y lo nuevo no acaba de nacer.

 

¿En qué medida el resultado final coincide a lo que tu cabeza idea en un primer momento cuando lees el briefing?

Si conozco el presupuesto destinado a la producción del encargo desde el principio, el resultado coincide en un porcentaje alto. En muchos casos ese presupuesto no se conoce y esa es precisamente la causa fundamental por la que se varía el diseño.
Dos libros que te hayan tocado la fibra (por estética, contenido… lo que sea).

Dos ensayos: “La imagen y el ojo” del gran E. H. Gombrich y “Naturaleza muerta con brida” de Zbigniew Herbert; textos que nos fuerzan a replantear la manera en que miramos el mundo.

 

Una galería de arte y un bar o cafetería de Madrid que recomiendes…

Galería Alegría, que se ha trasladado hace poco Doctor Fourquet 35; todo lo que está ocurriendo en las galerías de esa calle es muy interesante. Y para una cerveza, soy fiel a las Bodegas Alfaro (en el número 10 de la calle Ave María).

 


 

¿Qué objeto fetiche has escogido?
Lo cierto es que no hay una gran historia detrás, se trata de un sofá de cuero y madera de jacaranda, un trabajo de Kristian Vedel. Diseño danés de los años sesenta. Lo vi, me encantó, y me lo compré.

 

 

TURNO DE SILJA GÖTZ

¿Tu inclusión en el mundo de la ilustración surgió de un modo vocacional, viste algo de joven que te hizo pensar “yo quiero dedicarme a esto”… o fue algo más casual o evolutivo?

Siempre he disfrutado mucho dibujando. Había dudas de si como profesión sería sostenible, pero tenía claro que era lo que más me gustaba hacer. El hecho de vivir exclusivamente de la ilustración nació de la falta de otras opciones al mudarme a España y no hablar muy bien el idioma.

Ahora me parece lo mejor que me podía pasar!

 

 

He leído que te defines como una artista a sueldo, ¿A qué te refieres?

Me gusta dar una utilidad a mis dibujos, tener un encargo, y que el resultado lo vea mucha gente. Necesito limitaciones para crear.

 

¿A qué momento de la historia te gustaría trasladarte?

Por ejemplo me gustaría ver el ‘Barrio de las Letras’ en el siglo de oro, ya que paso todos los días por sus calles. Pero solo por un rato… una vida entera sin agua corriente ni WC no me atrae.

 

 

¿Has rechazado algún encargo?

Cada ilustrador tiene su estilo, y aunque dentro de esto yo soy bastante versátil, hay muchas cosas que se me escapan. Por ejemplo rechazo todos los dibujos arquitectónicos o demasiado técnicos; para eso hay gente mucho más adecuada. También me negaría a imitar otro estilo, pero esto ya no me lo suelen proponer.

 

Entre tu cartera de clientes están, entre otros, The New Yorker, Vogue, Nylon o Penguin*. Tengo entendido que te representa la agencia Art Department; ¿Pros y contras de trabajar con agencia?

Es una agencia muy buena y desde el principio me dejaron claro que no me querían atar, que si algo me molestaba me podía ir en el mismo día sin más complicaciones porque ellos sólo quieren trabajar con artistas que estén contentos. Esto me convenció y la verdad es que no me he arrepentido. Se ocupan de los contratos, las facturas y me dan más visibilidad.

En España y Alemania trabajo sin ellos, así que sé lo complicado que puede ser presupuestar y perseguir a clientes morosos.

 

 

¿Qué público (país y edad) crees que disfruta más con tu trabajo?

Puf… No tengo ni idea. He trabajado para Ragazza y para revistas dirigidas a pensionistas. Para marcas de cerveza y de leche. Para homosexuales y heteros, hombres y mujeres, revistas de poesía y revistas económicas, desde Japón a Los Países Bajos. Supongo que atraigo un poco más al público femenino que al masculino, pero me encanta la variedad y los nuevos retos.

 

¿Con qué encargo (o trabajo personal) has disfrutado más?

Ahora mismo estoy disfrutando mucho con una portada para Planeta porque incluye mucho trabajo manual, estoy encantada de cortar y pegar con tijeras y cola en vez de con un clic.

 

 

Tres nombres de artistas que admiras

Ramón Casas, Antonello da Messina y Hiroshige.

 

¿Qué música suena mientras trabajas?

Mientras trabajo no suelo escuchar música, sino audiolibros o la cadena Bayern2. Necesito ocupar mi cerebro con historias para no aburrirme con tareas monótonas.

 

En tu página web no aparece ningún apartado que haga referencia a exposiciones o actividad, ¿porque no haces, porque no te apetece hacerte eco de ellas…?
Sí que participo en exposiciones coletivas, doy talleres, salgo en muchos libros sobre ilustración… Pero mi trabajo habitual nunca parece dejarme con tiempo para un proyecto personal lo suficientemente grande como para darle mucha importancia. Tal vez también me falta un poco de constancia a la hora de trabajar para mí misma. Pero ahora tengo algo entre manos que, si algún día lo termino, sí que creo que me merecería hacer una expo; así que… ¡A ver si sale!

 

 

 

Desde que te llega un briefing hasta que entregas el arte final, ¿qué pasos sigues y qué suele inspirarte en esos procesos?

Mientras escucho el briefing normalmente ya se están formando las primeras imágenes en mi cabeza.

Suelo garabatear un poco para ver cuál es el mejor camino, también busco referencias en libros y en Internet. Luego empiezo a dibujar más en serio, normalmente con pincel y tinta. Este dibujo lo voy corrigiendo sucesivas veces hasta que finalmente lo escaneo, lo combino con otros elementos y lo coloreo (todo esto en PhotoShop). Si algo no fluye, me preparo un té y vuelvo al ataque con ojos frescos.

 

Una galería de arte y un bar o cafetería de Madrid que recomiendes.

Galería de Arte: Espacio Valverde

Bar: El Café Azul en la Calle Fúcar.

Restaurante: La Rayuela, Calle Morería 29

 

 

Cuéntame, ¿Cuál es tu objeto fetiche y por qué?
He escogido estas dos tazas que compré hace años en un rastro en Barcelona. Me encantaría encontrar más vajilla parecida! Los he usado ya como modelos en alguna ilustración.

En general me gustaría creer que una taza de té puede resolver todos los problemas del mundo.

 

AMBOS

¿Soléis pediros consejo y mostraros vuestras cosas respectivamente en alguna fase del trabajo que estéis realizando en ese momento?

(Silja) Sí muchas veces, Jaime es mi mejor crítico.
(Jaime) Sí, y sobre todo cuando me asalta la inseguridad

 

 

¿Hace cuánto que vivís en el barrio?

Desde poco antes de que naciera Miranda, unos tres años.

 

¿Qué soléis ver en la televisión?

(Silja) Soy adicta a series pero las veo en el ordenador; la verdad es que no veo la tele; y me informo a través de la radio y de periódicos online.
(Jaime) Yo suelo verla un rato por la noche, generalmente acabo haciendo zapping y veo trozos del telediario diferido, lo de Alaska y Mario, el Intermedio o el comienzo de una peli. Todo muy fragmentario… ¡me pregunto qué efecto tendrá en mis sueños!

 

¿Dónde habéis comprado el mobiliario de la casa?

La mayoría de nuestros muebles son de Tado, de Amapola o de tiendas parecidas. La ventaja de vivir en el barrio repleto de tiendas vintage es que el transporte lo hemos podido hacer andando.

 

Pues concretemos un poco más. Contadme un poquito acerca de estas piezas que tenéis junto a la mesa, porque veo que hay estilos muy distintos…
Pues puedes ve un dibujo de Mario Feal, que es amigo de Jaime desde la facultad. Es un retrato en plan caballero del “deep south” que hizo para la revista Vanidad; y conservamos el original con mucho cariño.

El más pequeñito y el del marco negro eran de la madre de Silja, que tiene el sótano lleno de los restos de su galería de cuadros antiguos y poco a poco nos estamos haciendo con nuestros favoritos.

Este otro nos lo trajo el hermano de Jaime, que vive en Tokio y cada vez que viene de visita nos trae regalos tan preciosos como este grabado.

También tenemos una pintura de Nacho Torra, que es nuestro pintor joven favorito y una pintura de Max Cachimba.
El del dinosaurio es un grabado de nuestro amigo Olaf Ladousse y surgió porque Silja lo intercambió por unos dibujos suyos.
Impresión Offset de Céline Duval amiga y super artista parisina.

 

¿Y este bordado?
Es un cuadro en petit point que encontramos en una tienda charity shop en Göteborg y que nos recuerda a las vacaciones en casa de Ulli, una amiga de la infancia de Silja.

 

 

Y de las piezas que decoran el salón…
Pues… el más grande es de nuestro amigo Haritz Guisasola, que es otro de nuestros pintores favoritos.
Y después pues hay cuadros que para nosotros son especiales, como la foto en blanco y negro, que viene de una colaboración que hicimos en el diseño del libro fotográfico sobre el mediterráneo ‘Noray’, de Juan Valbuena; editado por su editorial Phree, (especializada en fotografía documental en primera persona).

Este otro cuadro también surgió de otro intercambio: un día estaban paseando Silja y Julia Vergara, y se encontraron una pareja de marcos muy bonitos. Decidieron que cada una iba a llenar el suyo con un dibujo para la otra. Julia tiene un dibujo de unos gansos volando y nosotros este bonito grabado geométrico.

El dibujo de la montaña lo hizo Silja precisamente para la exposición colectiva ‘Montaña’, que organizó nuestro amigo Horacio Fernández. También tenemos este grabado de Javier Aramburu que sirvió para ilustrar la portada del disco ‘Anexo’, de Single.

Y esta ilustración es de Montse Bernal, nos gusta mucho porque usó como fondo una hoja de un libro antiguo y después ha combinado dibujo a lápiz con punto.

 

Y, ¿en cuanto a los muebles, de dónde viene esta mesita, los sillones y demás?

El aparador inglés y el sillón son de los años 60 y creo que lo compramos en la tienda Ampapola. La mesita baja de roble es de Harri Koskinen; es de los pocos muebles contemporáneos que tenemos en casa. Lo vimos en una exposición de diseño finlandés en Central de Diseño en el Matadero y curioso es que logramos que Koskinen nos vendiese el prototipo, así que genial.

 

 

Entonces, en el binomio funcionalidad-estética, ¿qué prima?

Las dos cosas. No compraríamos un sofá incomodo pero bonito, pero tampoco uno comodísimo y de un color que nos disguste.

 

¿Qué opináis de plataformas tipo Etsy, sois compradores?
De Etsy no, pero algunas lámparas, una manta de punto que tenemos, el papel pintado del dormitorio… todo eso es de Ebay. También lo usamos para comprar libros infantiles para Miranda. Y tenemos muchos detalles, por ejemplo vajilla, de Casa Josephine.

 

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Comentarios:

Añadir comentario
Princesa de Cácasburg says:

Qué casa más bonita!

carlos says:

bonitos ellos y bonita la casa!

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