En el estudio de Marina Vargas y Zdenek Tusek

Marina Vargas y Zdenek Tusek comparten estudio en el distrito de Carabanchel. Inmersos en la  vida del barrio, desarrollan sus proyectos artísticos en un ambiente de trabajo basado en el respeto y el compañerismo. Por Irene Calvo. Fotografías por Ángela Losa.


18 octubre 2017

Cerca del metro de Urgel, callejeando por el vecindario, encontramos un edificio alto, rodeado de un taller mecánico, una carpintería metálica, bares, fruterías y otros pequeños comercios. Dentro, en un espacio diáfano y luminoso, encontramos a los artistas Marina Vargas y Zdenek Tusek trabajando en su estudio. Unos grandes ventanales dejan entrar la luz natural – “tuvimos que comprar estas cortinas porque da mucho el sol”, confiesan-, y la música inunda la estancia. Un ambiente relajado que invita a la concentración y que transmite tranquilidad y profesionalidad.

 

Para Marina este no es su primer estudio: “Mi primer estudio lo tuve en Granada -de donde soy-, en una antigua fábrica de azúcar en el puente de Los Vados, zona en la que muchos artistas alquilan locales, como Paco Pomet o Ángeles Agrela… Allí compartí un local con Javier Castillo y Miguel Ángel Melgares, compañeros de Facultad. Nos juntamos en ese lugar ante la necesidad de tener un espacio en el que trabajar pero, sobre todo, ante la necesidad de crear una comunidad artística dentro de la ciudad”. Hace unos siete años que Marina se mudó a Madrid y en este tiempo ha pasado por diferentes etapas, en cuanto a espacios de trabajo se refiere: “Tuve un estudio por la zona de Canillejas, pero no encontré artistas por la zona, así que pasé una temporada trabajando sola, hasta que no pude mantener el estudio y mi pareja y yo decidimos mudarnos al centro. En ese momento Abraham Lacalle y Jacobo Castellano, que tenían entonces Noestudio, me ofrecieron un espacio para trabajar con ellos, a cambio de hacer una muestra en su local”. Después encontró este estudio, hace ya tres años: “El primer año lo compartí con otro amigo artista, Jesús Pedraza Villalba. Pero Jesús comenzó a trabajar con vídeo y se dio cuenta de que, a todos los efectos, le era más cómodo trabajar en casa, así que empecé a buscar alguien con quien compartir el estudio”. Así apareció Zdenek Tusek: “Una amiga en común nos presentó, pero yo ya conocía la obra de Marina y la seguía desde hacía tiempo”. Para Zdenek este es su primer estudio y su primera experiencia compartiendo espacio de trabajo: “Antes trabajaba en casa, pero se me quedó pequeña. En ese momento me surgió esta oportunidad de compartir estudio con Marina y enseguida me di cuenta de que teníamos un modo parecido de trabajar y de ser. También una cosmología común: nos gusta lo ancestral, los rituales, la magia en lo cotidiano, los objetos chamánicos”.

 

 

A pesar de que los dos artistas no tienen una rutina de trabajo establecida, sí tienen métodos de trabajo similares, Marina lo explica: “El estudio es donde llevo a cabo la parte de accionar y ejecutar. En mi casa es donde incubo, investigo y me proyecto, también porque necesito tomar distancia de mi propio trabajo y del proceso para tener capacidad de visión de lo que estoy haciendo”. Zdenek comenta: “Mi estilo de trabajo es procesual. Descubro durante ‘el hacer’. Parto muchas veces de una idea intuitiva y vaga y aquí le voy dando forma. En mis esculturas y fotografías suelo tener una idea premeditada pero siempre hay un componente del azar que interviene”. Ambos artistas diferencian, por tanto, dos fases creativas: una fuera del estudio y otra dentro. Se declaran artistas procesuales: “Creo que es importante recalcar que los dos somos procesuales, porque aquí no tenemos oficina y sería difícil convivir con un artista proyectivo, siendo Zdenek y yo procesuales. Alguien que gestione y que produzca, necesita un tipo de silencio y una concentración que no son iguales a las que nosotros necesitamos. En este sentido, en nuestra convivencia no chocamos”, apunta Vargas.

 

Aunque con estilos y técnicas muy diferentes entre sí, Marina y Zdenek han encontrado el equilibrio perfecto en su espacio de trabajo: “No coincidimos todos los días, pero cuando necesitamos más espacio del habitual, lo hablamos e intentamos no coincidir para facilitar el trabajo del otro”, dice Tusek, y confirma Marina: “Cuando Zdenek me ve agobiada por un proyecto, toma una actitud tan sosegada que incluso me transmite calma. Somos muy respetuosos con el trabajo del otro. Si Zde me dice que un día va a hacer fotos, intento no estar para que tenga todo el espacio para él”. Y es que el respeto es la base fundamental de la relación entre los dos artistas, además de la admiración mutua: “Zdenek me ha ayudado mucho con fotografías para catálogos, pero no hemos llegado a un nivel de compenetración como para hacer una obra juntos, aunque se podría dar en el futuro”, declara Vargas. En este sentido, Tusek afirma: “Creo que cada uno trabajamos en diferentes ámbitos, ella es pintora y escultora y yo fotógrafo, pero sí que nos influenciamos. En mi caso, tener a la vista obra de Marina me gusta mucho, me fijo y me influye, tomo ideas de ella. Incluso en alguna ocasión he cogido una pieza suya para usarla en una fotografía mía. Para mí es una convivencia muy enriquecedora”.

 

 

Además, para Marina y Zdenek compartir estudio con tan solo otra persona es la combinación ideal: “Hay momentos en los que me gusta trabajar sola y a Zde también. Al ser procesuales, necesitamos sentirnos en nuestra cueva, aunque a veces necesitas estar con otra persona para tener ayuda a la hora, por ejemplo, de mover piezas o ver que está pasando algo a tu lado… El factor soledad es muy duro, pero yo personalmente no creo que pudiera compartir estudio con mucha gente, dos personas me parecen el equilibrio perfecto”, declara Marina, y Zdenek confirma la misma idea: “Yo también lo creo. Soy una persona tímida y me gusta mucho la tranquilidad y la soledad a la hora de trabajar. Dos personas es perfecto”.

 

Sin embargo, cuando se plantea la posibilidad de trabajar en casa, Marina lo tiene muy claro: “En ocasiones tengo jornadas muy intensas de doce o más horas y otras los propios materiales me dan unos horarios a seguir, cuando trabajo con esmaltes, resinas… El tiempo de secado de la pieza es fundamental, así que muchas veces tengo que organizar mi tiempo en función del acabado de la obra y ahí es donde mi vida se convierte en un caos [risas]. Por eso me gustaría tener un estudio en casa. En Granada lo tuve y echo en falta la accesibilidad, el no tener que trasladarme para estar en el espacio de trabajo”; pero para Zdenek, que ya trabajó un tiempo en casa, el estudio supone un desahogo: “Este es un espacio grande y puedo hacer las producciones mucho más grandes también. Me es más cómodo todo, tengo todo el material para la fotografía y para la escultura a mano y no molesta a nadie”.

 

 

El estudio de Marina y Zdenek está en una zona en la que podemos encontrar muchos más estudios de artistas, factor que Vargas valora: “Creo que se echaba de menos en Madrid generar una comunidad artística y aquí se ha dado. No sé si será bueno o malo que nos hayamos agrupado aquí, pero al menos nos hemos movido, si ha sido un movimiento positivo o negativo se verá con el tiempo”. Los dos artistas ven este movimiento de estudios y talleres en Carabanchel como un efecto de la gentrificación, no como un agente gentrificador: “Nosotros mismos vinimos aquí empujados por la gentrificación, por no poder alquilar un estudio en otros barrios”, aclara Tusek y apunta Marina: “Es cierto que existe una realidad muy triste y es que algunos de nuestros actuales estudios eran fábricas textiles o imprentas. Sin embargo, estoy a favor de la reutilización de espacios en desuso y que nosotros estemos aquí es un punto muy positivo. No creo que vayamos a gentrificar el barrio de un día para otro, y no es un factor que se vaya a dar solo porque nosotros estemos aquí”- argumenta la artista mientras Zdenek asiente con la cabeza- “pienso que el intercambio que se produce en el barrio es asombroso: el taller de coches de abajo, Look car, me deja la cabina para barnizar mis piezas, me preguntan dónde expongo y quieren ir… Compro pintura en las tiendas del barrio, como aquí, me intereso por el barrio, sus comercios y sus gente… Se genera un caldo de cultivo muy interesante y con Art Banchel muchos vecinos se animaron a entrar en los estudios para conocer y hablar con artistas y ver las obras”.

 

Finalmente, y aunque no se trata de una pieza conjunta, Marina y Zdenek coinciden en una muestra colectiva, junto a más artistas, en Swinton Gallery, “Gilgamesh en Lavapiés (The Cabinet)”, hasta el 21 de octubre, comisariada por Susana Blas. Marina, por su parte, está inmersa en varios proyectos: “Formo parte de la exposición colectiva “Las formas del alma” en el Instituto Cervantes, comisariada también por Susana Blas, donde expongo la “Doble Inversión de la Piedad Invertida” y “La Piedad Invertida o La Madre Muerta”. Ahora estoy trabajando en una escultura para un barco; el Harmony II, un proyecto dirigido por Mariangela Capuzzo e International Coorporate Art. El próximo 2 de noviembre verá la luz el proyecto colectivo del que formo parte, Rewind&Remaster, proyecto comisariado por Javier Díaz Guardiola, Carmen González Castro y Nino Maza en la galería 6+1. También estoy preparando mi próximo proyecto que será mi segunda individual en la galería, Javier López & Fer Francés y otro proyecto diferente para la galería con la que trabajo en Milán, Costantini Art Gallery”. Zdenek, por su parte, sigue trabajando en sus fotografías y esculturas: “Sigo trabajando en lo que me interesa, mis necesidades de creación y la búsqueda de materiales para la elaboración de mis esculturas”.

 

Dejamos a Marina y a Zdenek trabajando en el luminoso estudio y nos llevamos la sensación de calma y tranquilidad, contagiadas por el ambiente que han conseguido crear los artistas en este espacio.

24 noviembre 2017 by NEREA UBIETO

Joachim Koester. Maybe this act, this work, this thing.


El artista explora en la galería Elba Benitez la importancia del gesto, la adaptabilidad y los estados hipnagógicos en contextos expositivos.


23 noviembre 2017 by IRENE CALVO, ÁNGELA LOSA

En U Studio


Los artistas Eduardo Balanza y Yann Leto llegan a Madrid desde Murcia y Zaragoza, respectivamente, para trabajar en un nuevo espacio en Carabanchel, U Studio.


22 noviembre 2017 by NICOLA MARIANI

10 preguntas a… Hisae Ikenaga


La artista presenta en Max Estrella “Sutil olvido”, un serie en la que juega con el diseño de mobilario para crear nuevos objetos de usos imposibles.



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *