Jan Matthews, Afterplan

En la delgada línea entre arte y artesanía se sitúa el trabajo de Jan Matthews, “Afterplan”, que podemos ver en la galería Magda Bellotti hasta el 13 de mayo. Por Ruth Patiño.


20 Abril 2017

Hablamos con Jan Matthews a propósito de su última exposición, la segunda individual y la primera realizada expresamente para un espacio expositivo concreto. Nos interesa su propuesta y también cómo interacciona un artista novel con el mercado del arte. Todas las obras de “Afterplan” siguen un mismo proceso. Se construyen piezas manufacturadas que remiten a los despieces de ebanistería, a las secciones y alzados propios de las instrucciones de montaje, al bricolaje y al do it yourself. Se ejecuta sin planificación previa y en base a dos necesidades: una de referencia -como modelo para una serie de dibujos a modo de falsos planos que remiten a un despiece del propio objeto- y otra a modo de complemento de dichos dibujos. La intención es relegar la utilidad práctica a un segundo plano dando lugar a una paradoja en la que la pérdida de su sentido original es lo que le concede un sentido real a la vez que se mira a los descartes, los desechos, las sobras y se rescata el error como base para la creación.

 

Montaje de “Afterplan” de Jan Matthews.


 

En este trabajo abordas las ambigüedades en la función de los objetos, ¿en qué sentido influye la forma en la función?

 

En estas piezas la función ha delimitado casi absolutamente la forma, salvo en la pieza “ERROR”, que pierde totalmente cualquier sentido estructural. El propósito de cada parte estaba muy determinado: la caja de luz está construida con el formato de los papeles en mente, las mesas han sido fabricadas exclusivamente para presentar los dibujos en la exposición, etc…

 

¿Cómo influye la selección de materiales a la hora de llevar a cabo tu proyecto?

 

Los motivos que me llevaron a elegir los materiales utilizados son muy sencillos: accesibilidad y estética. El DM, el contrachapado y el aglomerado son tres tipos de maderas bastante diferenciadas entre sí, baratas y muy comunes. Creo que son materiales muy vinculados al aprendizaje, algo que forma parte totalmente activa en el proceso que he seguido.

 

¿Cómo influye la forma en el uso? ¿Crees que esta condiciona el uso de los objetos o es la idea preconcebida de los usos sociales lo que lo determina?

 

Si lo vemos desde una perspectiva puramente funcional, las formas que he elegido resultan poco prácticas. Me parece que las características que nacen tanto de esas elecciones como del absurdo de una construcción sin diseño previo exponen el proceso creativo que he seguido y ayudan a resaltar la ambigüedad de las piezas.

 

Jan Matthews. “ERROR” (detalle), 2017.


 

Reflexionas sobre la construcción de elementos comunes en el contexto expositivo. ¿Crees que hay una serie de conceptos comunes (a modo de respaldo o background) como temática decorativa común del contexto expositivo actual?

 

Creo que era Richard Long el que decía que se puede concebir una obra de Land Art dentro de un museo si esta se construye para ese lugar. Creo que hay que tener en cuenta el carácter que destila cada espacio en el que se expone, y aprovecharlo a la hora de elegir y desarrollar la obra a presentar. Con “Afterplan” me aprovecho del contexto artístico-comercial para proponer un cuestionamiento de la contraposición entre el valor artístico y el valor artesanal de una pieza y cómo se determina su compraventa. Es un proyecto que adquiere su máximo significado dentro de una galería. Me parece que, en última instancia, es vital que la obra se aproveche de su entorno.

 

Hay una reflexión irónica en torno al Do it yourself. ¿Consideras que hay un condicionamiento disfrazado de libre albedrío en la sociedad actual?

 

Me viene a la cabeza la frase de Goethe: “Ninguno es más esclavo que aquellos que falsamente creen ser libres”, y me hace pensar que es algo presente en todas las épocas. Un profesor mío decía que los cambios revolucionarios iniciados por el arte ocurrían muy lentamente, empezando por pequeñas insurrecciones particulares.

 

Supongo que si este proyecto tiene alguna relación con ese falso libre albedrío sería en la decisión de construir algo por mi cuenta en una época en la que resulta absurdo tanto a nivel económico como a nivel temporal. Es muy similar a apagar el móvil en el metro y decidir aburrirse, decisiones que están basadas en dejar de lado lo “práctico” por lo “cognitivo”.

 

Jan Matthews. “MESA” (detalle), 2017.


 

Vemos en tu obra una serie de elementos lineales geométricos, de extraordinaria precisión y limpieza, cercanos al dibujo técnico, que funcionan como falsos planos con el detalle y la minuciosidad propios del realismo. ¿Reflexionas sobre los procesos automatizados para conseguir un fin o reivindicas el hecho de la construcción en sí misma?

 

Es una parte del trabajo que no busca conseguir un fin más allá del de reflexionar y compartir dicha reflexión. El dibujo me resulta la forma más directa de, más o menos, conectar la mano con el cerebro. Precisamente un proceso de dibujo tan minucioso me ayuda a liberarme de manías y métodos prácticamente mecanizados que salen a relucir inevitablemente cuando dibujo de manera más desenfadada. Básicamente es una forma de pensar.

 

Has construido diversas piezas manufacturadas que remiten a los despieces. Hay una mirada a lo que no resulta exitoso o, ¿cómo lo entiendes a la hora de trabajar en torno a lo que ya no es útil, los desechos o las sobras?

 

Todo el proyecto juega con la ambigüedad de la función de sus partes y cómo lidio con ella, y esto ha encadenado los procesos que he seguido. El uso de los dibujos fallidos como planos para construir la escultura de “ERROR” ha seguido la misma dinámica, invirtiendo el proceso. Curiosamente, a pesar de ser la pieza que más fielmente ha seguido el modus operandi de un objeto de carpintería, es la que más similitud guarda con un lenguaje artístico “al uso”. La aparente reivindicación del error que se puede percibir en “ERROR” o en los retales de madera como desechos es, en realidad, consecuencia del propio mecanismo de trabajo.

 

Jan Matthews. “ERROR”, escultura y dibujos, 2017.

 

¿Por qué Afterplan?

 

Cuando elijo títulos busco una palabra que, en alguna medida, ofrezca una pequeña definición del proyecto. Por suerte es muy común encontrar palabras en inglés que guarden más de un significado acorde. En este caso, uno de los puntos a los que hace referencia es al hecho de haber dibujado los falsos planos a posteriori.

 

¿Cómo ha sido hacer por primera vez obra específica para una exposición? ¿Qué cambia en el proceso?

 

En realidad preparar obra específica para una exposición es algo que me parece, en mayor o menor medida, necesario siempre. Pienso que hay que entender el espacio expositivo como una parte de la obra tan importante como todas las demás. Genera mucho estrés, pero es necesario para que haya una coherencia real en la exposición. Cambios de gran escala a última hora son bastante comunes, pero siempre es mejor exprimir el tiempo para conseguir la mejor obra posible en ese espacio. En este caso ha ayudado mucho tener galeristas y amigos tan dispuestos a ayudar y apoyar en lo que haga falta.

 

Jan Matthews. “ALTAVOZ” (detalle), 2017.


 

¿Nos puedes hacer un recorrido descriptivo de las obras expuestas en Afterplan?

 

“ALTAVOZ” y “CAJA DE LUZ”, son en cierta manera piezas autoconclusivas. Sin embargo “MESA” y “ERROR” se nutren directamente de sus hermanas. “MESA” es una obra que se formalizó en base a problemáticas ligadas a la presentación adecuada en el lugar indicado. Nace de darle un giro de tuerca al montaje de una obra y comprenderlo como una parte indispensable de la pieza y como un encadenamiento del mismo proceso seguido desde el principio.
La caja de luz está construida con un tamaño perfecto para encajar el formato de los papeles y esto, una vez colocados los dibujos de cada serie en orden, hace posible ver el objeto representado al completo. El altavoz, por otro lado, reproduce el sonido que yo provocaba mientras dibujaba, desde el raspar del grafito en el papel hasta palabrería involuntaria.

 

“ERROR”, por otro lado, es recoger los dibujos descartados (siempre por errores en la colocación, en las medidas representadas o en la repetición de estructuras que chocan con las de otros dibujos) y utilizarlos para invertir el proceso. En esta pieza los falsos planos se reutilizan como planos, dando como resultado una pieza sin ningún tipo de sentido práctico, que a pesar de haber seguido un proceso mucho más cercano al de la ebanistería que todas las demás partes del proyecto, no mantiene ningún tipo de valor más allá del artístico.

 

Por último, los retales de distintas maderas colocados en la sala son los restos de los materiales comprados para construir todos los objetos del proyecto. Son el vínculo entre los dos mercados presentes en la exposición, por un lado el de cada una de las piezas artísticas presentadas, y por otro lado el de los encargos de corte artesanal que se pueden realizar durante la exposición y que se construirán empleando en la medida de lo posible dichos retales.

 

Respecto a tu trayectoria, (es tu segunda individual), ¿cómo has conseguido hacerte un hueco en el panorama artístico?

 

La verdad es que no creo que haya conseguido hacerme un hueco todavía. Pienso que nutrirse y desarrollar tu obra son las prioridades, estar activo en el medio, ir a exposiciones y conocer y acercarse a gente es necesario para crecer pero, cuando surgen las oportunidades, a veces más tarde que temprano, si no existe obra con la que respaldarte es muy difícil que te tengan en cuenta a la hora de preparar algo.

 

Jan Matthews. “CAJA DE LUZ”, escultura y dibujos, 2017.


 

De cara a otros artistas que se inician, ¿qué podrías contarnos sobre los circuitos del arte? ¿Cómo has conseguido exponer hasta ahora, dificultades, consejos, experiencias..?

 

Lo único que tengo claro es que va muy lentamente. Siempre intento exprimir cada oportunidad, por pequeña que sea. Nunca sabes de dónde va a venir el próximo proyecto y hay que estar preparado y tener obra en la que confíes. Lo mejor es saber qué quieres hacer realmente, trabajarlo e intentar moverte por ese ámbito. Hay muchísimos tipos de galerías y certámenes.

 

¿Qué consejos darías a otros artistas que se inician?

 

Creo que lo que más me ha ayudado es tener paciencia conmigo mismo e intentar ser sincero con lo que quiero. Es muy fácil frustrarse en esto y torturarse, y hay que tener cuidado… Tener dos gatos ayuda.

 

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