La artista contra el sistema de la moda

Una entrevista con la artista Yolanda Domínguez. Sus acciones buscan fomentar una postura crítica frente al consumo de moda. Por Leticia García. 

 


18 junio 2013

 

Hace unas semanas, Gran Vía, la avenida que concentra más tiendas de ropa, se llenó de mujeres sepultadas bajo los escombros. No les faltaba detalle. Ni el bolso, ni los tacones, ni las gafas de sol. Eran lo que comúnmente llamamos una “Fashion victims”. Pero las verdaderas víctimas son otras: los escombros nos recordaron que renovar bolso, gafas y tacones sepultó a centenares de verdaderas víctimas de la moda en Bangladesh, una tragedia que viene a sumarse a las muchas que han sucedido en nombre de la ropa y el consumo desenfrenado.

 

Algunos peatones se dieron cuenta de la naturaleza de esta acción, muchos, directamente. pasaron de largo y pocos se acercaron a socorrerlas. La artista Yolanda Domínguez eligió a un puñado de bloggers de moda por ser ahora las nuevas embajadoras de las marcas y las ‘sepultó’ en el templo madrileño del low cost para despertar conciencias. Pero no es la primera vez que Yolanda reflexiona sobre los efectos de la moda: “Pido para un Chanel” fue, como su propio nombre indica, una crítica a nuestra adicción enfermiza a las compras. “Poses” revelaba esa ficción de modelos y editoriales que en ocasiones quiere hacerse pasar por realidad. “Rebajadas” emuló una pelea en la puerta de un centro comercial que muchos tomaron como real y casi’natural’. Hasta ese punto de tolerancia de lo intolerable hemos llegado.

 

Sus acciones no van contra la moda, sino contra cierta forma de comunicarla y los estragos que esto provoca en la sociedad en general y en la subjetividad femenina en particular. A veces necesitamos darnos de bruces con una realidad simulada en mitad de la calle para darnos cuenta de cómo funciona la realidad sin adulterar. De eso hemos hablado con esta artista.

 

Rebajadas, Fashion Victims, Poses…¿por qué la moda es uno de tus temas más recurrentes? ¿Qué tiene para que afecte tanto a la sociedad en general y a las mujeres en particular?
La moda es un fenómeno psicosocial que tiene una enorme influencia en la construcción de la identidad dentro de nuestro proceso de socialización. Las imágenes que vemos cada día en los mass media (la moda es uno de ellos) funcionan como referentes en la construcción de roles y asignan características muy limitadas de lo femenino y lo masculino. Estas directrices, tomadas como libros de estilo y conducta, son en la mayoría de los casos desiguales y distorsionadas: la mujer es un objeto de consumo cuya única función es prácticamente la de seducir y el hombre ostenta el poder y el éxito. Aquí es donde reside el peligro de estos cánones. No tengo nada en contra de la moda, la publicidad o los mass media, siempre y cuando promuevan mensajes mucho más justos y equitativos. Lo podrían hacer si quisieran. Pienso que el mundo de la moda es uno de los sectores con menos creatividad, aparentemente innovan pero el fondo siempre es el mismo, es tremendamente aburrido

 

¿Qué acogida reciben tus acciones? ¿Has llegado a recibir alguna queja?
El objetivo suele ser sacudir y cuando sacudes tienes que estar preparado para encontrar rechazo. Estamos demasiado narcotizados y atiborrados de calmantes para no pensar. Yo creo en un arte que estimule y genere cosas, que funcione como contrapunto a todas esas imágenes que nos quieren controlar. Si para eso hay que “disgustar” bienvenido sea.
Por supuesto siempre hay algún sector al que molesto, pero si no lo hiciera significaría que algo estoy haciendo mal. También encuentro gente que desde dentro apoya el mensaje y lo difunde, por ejemplo el video de “Poses” estuvo varias semanas en el ranking de los 10 mejores videos de moda del mundo y con “Fashion Victims” muchos medios y bloggers me han confesado no poder expresar lo mismo por su compromiso con las marcas, pero sí lo han publicado. La autocrítica es necesaria y positiva.

 

¿Cómo fue la reacción de los transeúntes al ver a las bloggers sepultadas bajo escombros en la Gran Vía?
La mayoría las ignoraba o tomaba fotos (un perfecto símil de la indiferencia del “primer mundo” ante esa otra cara de la moneda). Algunos pensaban que eran maniquíes y un par de personas se pararon a socorrerlas. Pero también mucha gente entendió que la escena estaba relacionada con los acontecimientos de Bangladesh, incluso la policía preguntó si era un protesta por los derrumbes de las fábricas.
Es una acción que ha recibido muy buena acogida por parte de todo el público.

 

 

En el caso de Rebajadas y Pido para un Chanel, muchos dieron credibilidad a la acción. ¿Buscas en algún momento que tus acciones pasen por ciertas dudas en un primer momento? ¿Crees que eso demuestra el punto al que hemos llegado en nuestra sociedad con respecto a estos temas?
Cuando creo escenas en el espacio urbano esa es la intención: que el espectador sienta de la manera más real posible lo que está sucediendo.
Ese ha sido siempre uno de los objetivos del arte, hacer sentir. Para ello unos recurren al óleo, otros a los efectos especiales… yo he elegido este formato. Me gusta la posibilidad de interactuar con el público y que ellos puedan transformar la obra. Luego lo acompaño de un texto y adquiere una segunda lectura cuando se difunde online.
Actualmente la línea que separa realidad y ficción es muy difusa en todos los ámbitos. Nadie se queja, por ejemplo, de las modelos irreales que aparecen en las revistas femeninas y sin embargo no dejan de ser una ficción tomada como real por los lectores.

 

¿Crees que la tragedia de Bangladesh servirá para concienciar por fin sobre el consumo responsable o que acabará olvidándose porque pesa el “lo quiero ahora y lo quiero ya”?
Uno de los objetivos de esta acción es precisamente que no caiga en el olvido. Las marcas relacionadas con el desastre se comprometieron a revisar las condiciones de producción y parece que con eso ya podemos pasar página.
Esa otra cara de la industria textil va mucho más allá, no sólo son las  condiciones de trabajo, también la contaminación, la explotación infantil… De momento no ha cambiado nada y quedan muchas más cosas por hacer, como por ejemplo indemnizar a las familias de los muertos y heridos en la catástrofe.
Es importante es esta realidad sea más visible y hay muchas plataformas trabajando en este sentido, “Ropa Limpia” “SETEM” Greenpeace”…

 

¿A qué otros artistas de la performance admiras o te sirven como inspiración?
Me gustan los artistas comprometidos que utilizan todo tipo de soportes, Sharon Hayes, Santiago Sierra, Ai Wei Wei, Banksy, JR…

 

¿Tienes en mente seguir realizando proyectos relacionados con el consumo y los estragos que provoca la moda?
De momento es un tema que me interesa y hace que me levante del sofá, la publicidad y el consumo son pilares importantes sobre los que se construye nuestra sociedad, las empresas tienen un gran reto por delante: cambiar.

 

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Comentarios:

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Anabel M says:

Enhorabuena, para la artista y la articulista. Espero que este tipo de iniciativas permee de verdad en la sociedad.
/http://www.cleanclothes.org/

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