La dama del Mediterráneo madrileño

Hay un nuevo Madrid en la cocina. Es una revolución nada silenciosa que amenaza con poner a la ciudad patas arriba. Los restauradores se han percatado de la importancia del entorno. Así, los interioristas buscan crear nuevos rincones agradables donde contar historias. Hemos hablado con Marta Banús, una de las diseñadoras más vistosas de este nuevo Madrid. Ella nos explica los entresijos de lo que sucede ante nuestros ojos. Por David Arias


29 julio 2015

Restaurante El Columpio.

Restaurante El Columpio.

 

Madrid se transforma, muta de piel. Este año ha apostado por los espacios vaporosos y amplios del Mediterráneo a través de una marbellí visionaria de un nuevo estilo para la capital. Le Cocó, El Columpio, Arte Gourmet, El Carabal, El chiringuito del señor Martín, La Tasquería o El Columpio. Cada uno de sus trabajos es “especial y un nuevo reto”. Así describe Marta Banús su labor de renovación de los fogones más estilosos de la ciudad. Marta es una arquitecta con alma de interiorista y una visión muy seductora de lo que tiene que ser un bar.

 

Restaurante Le Cocó.

Restaurante Le Cocó.

 

Comenzó con el restaurante Le Cocó, donde llamó la atención por sus espacios llenos de luz, buen gusto y confort. A Marta le gusta contar una historia, aunque reconoce que todo comienza con la visión de un restaurador. “He tenido suerte, mis clientes me han dado mucha libertad a la hora de crear. En El Chiringuito del Señor Martín me fascinó su pasión por el mar. Ese estilo distendido de los chiringuitos de playa me cautiva.”

 

El Chiringuito del Señor Martín.

El Chiringuito del Señor Martín.

 

La trayectoria de Marta como interiorista ha dejado a la vista una personalidad luminosa, donde cada espacio cuenta cosas brillantes. “Le Cocó fue mi primer restaurante a pie de calle, antes había diseñado restaurantes en oficinas para empresas como Vodafone. Desde entonces, no he perdido las ganas de hacerlo”.

 

Sus propuestas son un juego de elegancia, comodidad e innovación. Nos transporta a lugares reconocidos con un envoltorio bello y novedoso. Marta comenzó diseñando reformas y obra nueva, sobreviviendo en el último lustro y sufriendo los desmanes de la burbuja. “Empecé a meterme en el mundo del interiorismo y del arte. Me encanta todo eso del DIY y los mercadillos. El tema de la restauración surgió tras diseñar algunas oficinas. Me gustó ese mundo y conocí gente atraída por mi trabajo. Así fue cómo surgió Le Cocó, después a través de una recomendación me surgió La Tasquería de Javi Márquez, más tarde El Chiringuito… Me gustan los grandes proyectos pero también los pequeños”.

 

Restaurante Le Cocó.

Restaurante Le Cocó.

 

El estilo de Marta nos aleja de esa fría era post-industrial donde nos sentíamos desposeídos de cualquier tipo de humanidad. La nueva gurú del interiorismo en Madrid apuesta por la diversidad y la conjunción de paisajes e historias. “Apuesto por el eclecticismo. Me gusta lo novedoso pero también hay cosas que vuelven. Trato de transmitir sensaciones, aunque lo esencial es saber qué transmitir. Esa esencia pertenece al dueño del local, yo busco aportar calidez y comodidad”.

 

A pesar de tener un estilo muy reconocible, donde el Mediterráneo está muy visible, Marta siempre se adapta al entorno y a la idea de local del propietario. “Le Cocó es un espacio guay para estar. Un lugar donde la gente se siente guapa. Es tan mediterráneo como su carta. Allí buscábamos un espacio muy chill y acogedor. Hicimos lo mismo con El Columpio, dividiendo el espacio en tres ambientes del entorno mediterráneo. Uno es el pueblo, lo tradicional. La zona del centro pertenece a la ciudad como evocación de la modernidad. En este lugar prima la iluminación y el espacio. La última zona evoca la playa, más distendida. Por su parte, en El Chiringuito su objetivo era hacer marca. Ellos tienen pescadería propia y deseaban crear locales para exportar al extranjero. Su objetivo era que fuese llamativo, que te sintieses cómodo y que fuera muy identificativo de nuestros chiringuitos. Empezamos a pensar en el mar e ideamos las escamas presentes en la barra, los flotadores en el techo y la intervención de Boa Mistura y sus graffiitis. En La Tasquería, la propuesta era más masculina que en el resto de mis trabajos, más enfocados a las mujeres. Opté por algo un poco más industrial pero con un toque cálido. Un espacio muy acogedor con una luz tenue muy agradable y con una sensación de transparencia muy marcada, al tener la cocina vista.”

 

El Chiringuito del Señor Martín.

El Chiringuito del Señor Martín.

 

La preocupación de los platos madrileños en lucir más radiantes se debe también a un proceso de madurez del cliente, que no solo exige buenos sabores, sino experiencias, historias y lugares para confidencias. “La gente no solo demanda comer bien, sino que exige un lugar agradable donde la comida no es el único punto fundamental. Muchos buscan un lugar precioso con gente guapa propicio para compartir en redes sociales con precios asequibles. Cada vez más se impone el bueno, bonito y barato. En la cocina de autor, los cocineros se juegan mucho y por ello el local está en un segundo plano no intrascendente. La decoración sigue siendo importante. Hay toda una cultura en torno a esto, existe el postureo donde prima la estética. Es normal. El diseño forma parte de nuestra vida.”

 

Nos preguntamos si aporta el estilo Mediterráneo el sabor que le falta a Madrid. Marta lo tiene muy claro. “España es mediterránea. Es una cultura, una forma de entender la luz, la vida. Es un concepto que tiene que ver con la gente y su carácter. Marbella me inspira, pero en Madrid también hay cultura mediterránea en la luz, la forma de vida y la comida”. Madrid no se detiene y a pesar de encontrarse con un estilo reconocible aún sigue buscándose. “Esta ciudad está en constante movimiento. Yo también estoy en fase de cambio. Ese estilo se ha quedado pero se va a transformar.”

 

Marta insiste en que “la esencia del local es siempre lo más importante. Debe ser independiente de quien lo firma. No creo en los sitios de autor. Hay que ser capaz de adaptarse”. Por ello, las inspiraciones de un decorador son tantas como locales existen. “Depende de cada proyecto. La idea está muy concretada. Si no existe, el cliente siempre tiene alguna noción que inspira. El concepto se dibuja a través de su ubicación, público y esencia. De ahí se desprende el cómo has amueblado tu mente a través de experiencias o viajes. Yo siempre he vivido en torno al mar y por ello busco luz, calidez o rincones. Soy más detallista que minimalista”.

 

Restaurante El Columpio.

Restaurante El Columpio.

 

Lo importante de las historias en un bar es que se conviertan en únicas. “Es indispensable que haya un hilo conductor. Cada proyecto debe ser coherente con él. E incluye la vestimenta o la carta, todo es una escenografía. Siempre procuro experimentar cómo se sirve, cómo pides o cómo pagas. Eso debe ir unido para hacerlo único. Si no, la idea fracasa. Pasa muy a menudo. Es un trabajo de equipo donde cada uno cuenta una historia. El mensaje sale de ahí”.

 

La guinda de todo interiorista es la iluminación. Algo clave pero muchas veces tan infravalorado como la fotografía de una buena película. “Para mi es esencial. Debe poder modificarse a cada hora del día. Tiene que crear momentos, adaptarse y generar espacios íntimos. Depende del tono, de la gente, aunque la luz y el sonido crean espacios únicos”.

 

Marta vive con gran expectación el estallido de la revolución culinaria en la capital. “No creí que sucedería pero somos una sociedad abierta a socializar en bares. Nos gustan los sitios bonitos. Se está apostando por nuevos conceptos e ideas y es importante para el sector.”

 

El Chiringuito del Señor Martín.

El Chiringuito del Señor Martín.

 

Tras rodearse de tantas ideas culinarias, Marta nos confiesa sus mejores platos. “Me gusta comer de todo. Un buen potaje o el steak tartar de atún son mis platos estrella. De lo que he probado últimamente, destaco un plato en El Triciclo: samosa de ropa vieja con salsa de curry español tradicional con curry hindú, que es para llorar”. A Marta Banús no solo le encanta la restauración, sino que cocina habitualmente para sus cuatro hijos las recetas que heredó de su familia. Esa esencia tan mediterránea es la que ha logrado transmitir en esos locales que han tomado Madrid. Cuando entres en ellos sentirás el buen rollo transmitido por su decoración y sabrás que estás en buenas manos, en las de la interiorista creadora de esos rincones tan reveladores de nuestro estilo de vida.

28 julio 2016 by ROCÍO ÁLVAREZ

El regreso de la mecedora


Sí, la mecedora vuelve, pero reinventada y con aires de diseño de vanguardia con Mecedorama.


15 julio 2016 by SANDRA BÓDALO

Historias de porcelana


“Come on people” es la nueva campaña de la firma madrileña de joyas y bolsos Andrésgallardo.


19 mayo 2016 by SANDRA BÓDALO

Estampados con vida propia


Siesta es una firma de diseño que quiere colorear nuestros hogares con sus cojines estampados.



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *