La empresa

¿Qué te enseñan el un ciclo de formación superior? Sobre todo a tener miedo a LA EMPRESA. Por Filósofa Frívola. 


08 noviembre 2013

 

Hace unos días pasó una cosa muy divertida en clase (en el instituto en el que estudio un ciclo de grado superior, como muchos ya sabéis). Una compañera, más o menos de mi edad, quizá algo más joven, se levantó de su silla del taller para ir al baño, siendo inmediatamente recriminada por la profesora: “¿Adónde vas? ¿no puedes aguantar tres horas sin hacer pis? Que sepáis que en LA EMPRESA esto no lo podéis hacer.”. LA EMPRESA.

 

Se armó un pequeño revuelo, no todo lo gordo que hubiera sido deseable, pero hubo gente que hasta se enteró de que LA EMPRESA no es una entidad bondadosa que te da trabajo y te trata guay, sino un lugar en el que eventualmente te verás forzada a ponerte un pañal para no tener que levantarte de tu puesto en la cadena de montaje en las 16 horas que dure tu turno. (Por cierto, hoy otra profesora nos hablaba de lo mal que estaban en el siglo XIX las costureras que trabajaban 16 horas cosiendo por cuatro perras, y que menos mal que hoy en día ya vivíamos todos bien. La asignatura no es “Mundos de Yupi 101”, pero podría serlo).

 

Además de no dejarnos ir al baño, hay clases en las que nos dictan los apuntes. Nos dictan, en plan despacio, para que copiemos bien. Y en otras clases nos enseñan a hacer cosas que no sabemos para qué sirven, pero las tenemos que hacer a la perfección y callar, para ser sólo un eslabón más de la cadena, no vaya a darnos por la autonomía y seamos capaces de ensamblar todas las partes y ser autosuficientes. Y acabar por hacerle la competencia a LA EMPRESA. O acabar pensando por nosotros mismos, como los monetes más listos.

 

Empecé la universidad en 2003, con 17 años, y desde el primer día todos y cada uno de los profesores me trataron como a una adulta. Me enseñaron a pensar, a criticar, a leer, a entender. Me prepararon para la vida, cuando todavía creíamos que la vida sería algo más que grilletes y tuppers fríos. En 2013, diez años después, vuelvo a estudiar y me encuentro con que en la formación profesional, contrariamente a lo que me esperaba, no enseñan oficios. Enseñan a los chavales (la mayoría de estudiantes de mi clase no pasa de 20 años) a aguantarse el pis, a quejarse poco y a desempeñar su trabajo en tiempo récord. No se enseña destreza en el taller, se enseña a ser un trabajador productivo. Desde el día 1 te meten miedo con LA EMPRESA, “En LA EMPRESA esto no te lo tolerarían, esto en LA EMPRESA sería inaceptable”. ¿Qué mensaje tan espantoso y perverso están mandando a esos cerebros blanditos, por el amor de dios? ¿qué mundo es este en el que sueñas con ser patronista y acabas convertida una máquina de hacer dinero para otros, mientras tú no tienes ni para un alquiler en un piso compartido? ¿qué tienen en la cabeza esos profesores, que además estarán convencidos de que están haciendo lo mejor para nuestro futuro? Ellos también están jodidos, probablemente hayan perdido ya la fe, qué sé yo, no les vamos a culpar porque pobrecitos míos, ellos también tienen lo suyo.

 

Pero sí, nos tratan como a niños a los que se educa en la obediencia ciega. No nos enseñan un oficio, nos enseñan a ser mano de obra barata. Y me temo que no sólo ocurre en la formación profesional. Los tiros de Bolonia van por ahí también. La Universidad que yo conocí ya no existe. La Universidad también forma hormiguitas obreras. Formar a seres pensantes e incómodos no renta, hay que eliminar la filosofía de los planes de estudio.

 

Quizás todo esto sea muy obvio, pero no quita que me apene profundamente y que cada día que voy a clase con ilusión vuelva a casa hecha una bolchevique iracunda. Iracunda y triste, aunque, y esto lo juro por la gloria del gran Marx, nunca doblegada ante las exigencias de ese ente repugnante que controla nuestras vidas desde que somos bien chicos que es LA EMPRESA.

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Comentarios:

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amanda says:

viva y bravo

Universitario pre-bolonia says:

Como universitario que ha cursado un plan pre-bolonia tengo que decir que en la universidad esa lobotomía se produce igual; supongo que dependerá de la carrera claro, pero en las que están más orientadas a una salida laboral empresarial (ingenierías, farmacia, económicas, etc…) el 99% de los contenidos no puramente académicos eran/son también un sangrante y nada disimulado adoctrinamiento. Desde la pura y dura teoría capitalista en asignaturas como Economía o Gestión y Organización de Empresas hasta un sumiso “no hay que pensar por uno mismo, sino hacer exclusivamente lo que el cliente pida y nada más” en asignaturas de diseño…

Sebastián says:

Cómo te quiero, Filósofa, cómo te quiero…!

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