La Fabiografía

Acaban de publicarse las memorias de Fabio McNamara. “La Fabiografía”, de Marioa Vaquerizo, retrata la vida de un artista que nos sigue extrañando. Por: Diego Parrado.


03 abril 2014

 

Una vez leí que la infancia es la patria del hombre. La de Fabio McNamara se gestó en Ciudad Pegaso, entre letanías a la Virgen. “Me acuerdo de estar rezando el rosario con mi madre, junto con mis hermanos”, cuenta en las primeras hojas de su biografía. “Ella nos hacía rezar todos los días, y, por supuesto, de rodillas”. No fue una infancia interesante. Esa primera patria de Fabio fue la misma que la de cualquier otro crío de los sesentas franquistas: sus recuerdos son juegos de canicas y fotografías de la Primera Comunión en blanco y negro con bordes de sierra.

 

Pero si el libro de Mario Vaquerizo cayera de nuestras manos al suelo y se abriera por la mitad, encontraríamos un Fabio muy distinto, a Fabio cantándole a Satanasa en lugar de a la Virgen María acompañado por una señora que ya no es su madre; de una señora, Pedro Almodóvar, que es un señor. Y entre medias del Fabio de rodillas y el Fabio con el hombro descubierto y los labios pintados, el punk. El punk despertando a España de su santa siesta a codazos; quitándole las vendas negras y orinando sobre la carne abierta.

 

Madrid empezaba a mariconear y Fabio cambió el libro de salmos por los fanzines. Eran los años del Pentagrama, el drugstore de Fuencarral (ahora un Vips) y Tablada 25; de los Pegamoides, el Zurdo y las Costus; de eso que luego se llamó la “Movida”, esa especie de pantalla sobre la que Warhol o Bowie se proyectaban como sombras chinas en España y en la que Fabio encarnaba a una Wayne County cañí. Algunas de esas sombras lograron luego brillar con luz propia; el destino de Almodóvar o Alaska es conocido por todos.

 

Pero Fabio, ¿qué fue de Fabio? Si el libro de su vida se abriera ahora por alguno de sus capítulos más recientes, lo veríamos de nuevo de rodillas, postrado ante la imagen del  Santísimo en el Real Oratorio del Caballero de Gracia, o declarándose en contra del aborto y abanderando la homofobia. ¿Qué ha pasado? “Durante más de veinticinco años me alejé de Dios”, decía hace unos meses en un programa de televisión católico. “En ese mundo de artistas y bohemios todo era malo: había droga, sexo y el demonio estaba por todos lados”. Al parecer fueron las enfermedades crónicas que padece a causa de sus excesos las que motivaron su reconversión al catolicismo. Frente a esa iglesia que ahora visita a diario, cuenta que solía subirse a “kundas”, hasta que finalmente recuperó su fe. Cuando la enfermedad y el dolor le tenían acorralado, podría decirse que Fabio McNamara volvió la vista a esa patria del rosario y el blanco y negro de su niñez, y aunque algunos ven en este vaivén otra de las  genialidades y provocaciones punk de “Fanny”, otros lo denuncian como algo terrible. Porque, al igual que Fabio, ¿podría todo un país volver también atrás? Tal vez por eso gusten tanto sus cuadros, todavía llenos de color y frívolos: aún sigue quedando algo de aquel segundo Fabio; de aquella España que quitó los dedos de las cuentas del rosario y se los llevó al coño.

 

“Y así vamos adelante, botes contra la corriente incesantemente arrastrados hacia el pasado”.

 


 

* A las seis de esta tarde, Mario Vaquerizo estará firmando ejemplares de “La Fabiografía” en la Fnac de Callao.

03 mayo 2018 by JAVIER YOHN PLANELLS

Biblioteca Madriz: Editorial 120 pies


Editorial de libros electrónicos.


04 abril 2018 by JAVIER YOHN PLANELLS

Biblioteca Madriz: India Toctli, poeta y pintora


Isabel García Mellado presenta a su alter ego, India Toctli, poeta y pintora que debuta en los circuitos editoriales con el poemario “Atl”.


27 febrero 2018 by JAVIER YOHN PLANELLS

Biblioteca Madriz: Librería Desperate Literature


Librería internacional que se define como un lugar de encuentro. En ella se esconden tesoros de segunda mano junto a los últimos lanzamientos editoriales.



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *