La geometría de Francisco Úbeda Llorente

Trabaja de noche y así tiene todo el día para recorrer Malasaña y captar mediante sus retratos a la fauna humana que habita la ciudad. Hasta el 10 de noviembre se puede ver su obra en El Rincón. Por Sergio C. Fanjul.


11 octubre 2013

 

Después de subir cuatro pisos por unas estrechas y crujientes escaleras de un edificio de la Corredera de San Pablo y llegar a la cima sudado y jadeante, me abre la puerta Francisco Úbeda Llorente (Almería, 1981) con el torso desnudo, algunos pequeños tatuajes diseminados por los hombros, flaco, con el pelo repeinado y ofreciéndome una lata de Mahou Clásica. “La birra que te prometí”, dice. ¿Intentará este sujeto sobornar al periodista con una simple lata de cerveza? Puede que lo consiga.

 

Sucede que Fran es fotógrafo y sucede que esa misma tarde inaugura una exposición en El Rincón (Espíritu Santo, 26), uno de los puntos neurálgicos del moderneo hipsterense malasañero (se puede ver hasta el 10 de noviembre). Sucede, por último, que Fran prefiere enseñarme sus fotos en la intimidad de su hogar y no dárselas de artista en la misma exposición, a los ojos de todo el mundo, porque es muy vergonzoso.

 

“Pasa, pasa”, dice, “hoy no he dormido”. No teman, no se trata de que el artista haya caído presa en las redes de la juerga nocturna y el doblete loco, sino que tiene un curioso trabajo nocturno que más tarde nos contará. “He llegado del trabajo por la mañana y me he ido a montar la expo”, explica.

 

Las fotografías que se exponen pertenecen en su mayoría a su blog La Amante Esquiva, fruto de sus safaris fotográficos casi diarios por la selva malasañera. Quizás lo hayan visto vagabundeando con su cámara por las calles: antes lucía una desmarañada melena y enorme barba, un poco en plan Devendra Barnhart (antes de afeitarse), pero recientemente se ha dado un cambio de look radical (en mi opinión para bien) y luce este pelo repeinado y esta pinta de mafioso que va enviar a romperte las piernas a cuatro matones del Este sin motivo alguno, solo por el placer de hacerlo. Luego resulta que Fran tiene un suave acento andaluz y le gusta la poesía. Ya ves tú.

 

 

¿Por qué tu blog se llama La Amante Esquiva?

Pues lo cierto es que el nombre sale de un capítulo de Futurama, en el que los protagonistas están bajo el agua. Aparecen unas sirenas y Fry se enamora de una de ellas, mientras que Bender encuentra un tesoro de piratas, donde hay una botella de vino. Cuando la vuelca para beber el vino se va hacia arriba y dice que las leyes de la física son como una amante esquiva.

 

Vaya pensaba qué iba a tener un origen más poético la cosa…

Bueno, luego me enteré de que hay un poema con un nombre parecido. Espera que lo mire en Internet…

 

A lo largo de la conversación veremos que a Fran le gusta verificar gran parte de lo que dice en Google, cosa que le honra.

 

Mira, se titula a “A una amante Esquiva” y es de Andrew Marvell.

 

Interesante. En cualquier caso, ¿por qué lo bautizaste así?

La amante esquiva, para mí, es la fotografía. Llevo 14 años haciendo fotos, ahora he estado cinco sin hacer, de repente he vuelto. Entonces es como una relación que nunca se termina de dejar pero que tampoco termina de cuajar del todo. Aunque lo que yo creo es que la fotografía es la que me huye a mí… Aunque yo a veces también ella.

 

 

Vaya relación tormentosa, oye. Me recuerda a muchas relaciones reales con ese odioso toma y daca. Que, ¿me enseñas el material?

Sí, mira.

 

Fran me acerca al Mac y empieza a enseñarme las fotos. Fotos en blanco y negro, tomadas la mayoría en Malasaña y alrededores, en las que se ven algunas caras conocidas por los que frecuentamos el barrio. Fotos muy geométricas y elegantes, donde, como explica, el personaje no es siempre lo más importante.

 

No, creo que las personas que aparecen en las fotos no son lo más importante, solo aparecen para ayudar a la composición, son un elemento más que puedes mover dentro del encuadre. Lo que une a todas las fotos de la muestra son las composiciones. Son muy marcadas, son muy geométricas y pienso que son clásicas pero también evolucionadas, no clásico puro.

 

¿Cómo haces lo retratos, sales a calle y buscas gente?

Mis retratos tienen que estar pactados. Hay veces que en blogs, redes sociales, o webs, veo retratos que son fotos hechas rápido y de mala manera, robadas. A mí eso no me parece un retrato. El retrato es una foto en la que hay que pensarlo bien todo, colocar a la persona y que haya un argumento entre los dos.

 

 

¿Por qué en blanco y negro?

Como decía aquel chico en “El diario de Patricia”: ¿por qué cultivas tú cuerpo y no tu mente?… pues nunca lo había pensado. También hago en color, pero la verdad es que prefiero el blanco y negro. Me gusta más, y para hacer fotos en la calle, si no vas buscando que los colores sean protagonistas, te ayuda mucho más a eliminar información que no te interesa. Si le hago una foto a una persona y tiene la camisa rosa, el fondo es de otro color, etc, es un problema porque puede despistar la atencion de lo que realmente me importa.

 

Pues parece que sí lo habías pensado. ¿Por qué paraste cinco años?

Pues eso sí que no lo sé. Paré. Yo estaba con un proyecto de retratos y estuve como tres años haciendo fotos todos los días, llegué a acumular unos 200 retratos. Así que llegó un punto en el que me volví muy exigente y empezaba a ver todas las fotos iguales, me autoplagiaba. Supongo que por ser más joven tenía más expectativas y pretensiones. Ahora me tomo la fotografía de otra manera. Tengo un trabajo que me gusta y me da dinero y con esto realmente disfruto sin buscar ninguna meta.

Estaba viviendo en Almería, no tenía dinero, me salían exposiciones y trabajos de fotógrafo pero no era algo continuo, ni como para poder subsistir. Así que después de tres años de fotos y de vivir la vida bohemia, decidí todo lo contrario que era venirme a Madrid y ponerme a currar en una oficina. Hasta que he podido confabular las dos cosas…

 

¿Trabajas siempre de noche?

Sí, pero solo tres días seguidos como máximo. Entro a las 10 de la noche y salgo a las 7 de la mañana. Recojo información de los programas que emiten en televisión. Sirve para varias cosas, para saber que se cumplen las normas, como que no se ponga contenido sexual en horario infantil, que cuando emitan un programa no apto para menores de 18 suene un pitido para que los padres lo sepan si no estan mirando la tele en ese momento… Que no se ponga más publicidad en un bloque de la permitida, o menos tiempo de cada anuncio. También para contrastar las audiencias… Soy como un policía de la tele.

 

¿Y llevas bien la nocturnidad?

Lo llevo muy bien, soy noctívago, es mi horario de toda la vida. En el instituto ya me cambié al turno nocturno. Además con la fotografía me viene muy bien, porque tengo el día entero libre. Hoy no he dormido para montar la exposición si llego a trabajar de día no hubiera podido montarla. Tengo el horario muy medido. Me acuesto a las 7, me levanto a las 3, como, y salgo a la calle con la cámara a dar vueltas. Salgo por Malasaña porque es donde más gente conozco. Nunca saco a desconocidos. Nunca he visto a alguien y le he dicho “perdona te puedo hacer una foto”, porque soy muy vergonzoso y respetuoso.

 

 

Bueno, pero eso no me parece una falta de respeto.

Hay gente que sí se lo puede tomar como una falta de respeto. Si se lo pido a alguien que no conozco va a salir mal seguro, me voy a poner nervioso, no voy a querer molestar a esa persona, voy a pensar que le estoy haciendo perder demasiado tiempo, lo voy a hacer rápido y mal… Prefiero la confianza de las personas que ya saben lo que hago, decir ven aquí, ven allí, vamos a dar la vuelta a la manzana

 

¿Cómo es eso de la geometría de las fotos?

En la fotografía, sobre todo en 35 mm, tienes tres tercios que dividen la foto verticalmente y otros tres tercios que la dividen horizontalmente. Los cuatro puntos donde se cruzan son los puntos de fuerza de la foto. La gente lee las fotos como se leen los libros en occidente, de izquierda a derecha y de arriba hacia abajo. Depende en qué punto de esos cuatro coloques el motivo capta la atención de forma diferente, esto es la ley fundamental de composición. Yo llevo esto al extremo plasmando todas esas líneas que deberian ser imaginarias, como en un cuadro de Mondrian.

 

¿Eres malasañero 100%?

Bueno, yo qué sé, eso de decir que soy malasañero… pero estoy muy a gusto en el barrio. Como llevo mucho tiempo y ya he hecho mi vida, conozco a los peluqueros, a los camareros, etc, Algo que es muy como Almería, de donde yo vengo. Cada vez que llevo a alguien a Almería se sorprenden de toda la gente a la que saludo. Yo flipaba cuando de niño iba con mi padre, pensaba “cuánta gente conoce”, pero es que al final, es que es muy pequeño.

 

¿Has notado cambios en el barrio? Hay quien dice que se está convirtiendo en un parque temático…

Pero eso siempre ha sido así ¿no? En cada época hay distintas modas está claro que no había bares de bicis fixies y es lo que hay ahora… Pero las tiendas de segunda mano tuvieron su auge a finales de los 90 y ahora parece que vuelven a resurgir. De todas formas antes era mas agresivo, pienso. En efecto, Triball está convirtiendo Malasaña en una especie de Disney World.

 

¿Y en la fotografía?

La fotografía está evolucionando, como todo, pero no sé muy bien hacia donde. En la foto actual se está perdiendo mucho lo de la composición clásica porque los nuevos fotografos no tienen conocimiento. El otro día me preguntaron por qué hacía las fotos cuadradas, que parecían de Instagram. Y resulta que el formato cuadrado es más antiguo que el 35 mm, que fue la adaptación de la película de cine, y la fotografía ya existía entonces.

 

Vaya…

Pero intento no influenciarme mucho por la fotografía actual, intento ver poco y no conocer a muchos fotógrafos, me inspira más la literatura, el cine y la música.

 

¿Qué te gusta de literatura y música?

Mi favorito es Thomas Bernhard, aunque también leo a Samuel Beckett, Bolaño, Dostoievsky, Lautreamont, Catulo, Panero, Emily Dickinson. El flamenco me vuelve loco, es lo que más me gusta., y eso que mi familia no es muy musical sino lectora. Empecé con una cinta de Bambino y Fernanda y Bernarda de Utrera, yo pensaba que ellas eran Bambino, porque tenían la voz ronca, y que Bambino que tiene voz de mujer era Fernanda o Bernarda, que la otra era palmera. Cada vez que voy a un concierto de flamenco o música clásica lloró. Todo lo que no es desgarrador es superfluo, decía Cioran. Esto es lo que escucho cuando estoy solo, aunque claro si vienen amigos de fiesta no pongo eso, que los mato o me matan.

 

¿Y el Facebook?

Me llevo muy bien con Facebook, La gente dice que publico demasiado, como algo malo, pero yo no creo que sea para tanto. Y tengo un grupo de gente que le gusta lo que pongo. Frases graciosas, cosas que se me ocurren, si lo puedes compartir…. El humor esta evolucionado mucho con las redes sociales. Además me gusta mucho mirar, por ejemplo, tal día como hoy hace un año y comprobar que no sé por qué se me ocurrió esa cosa. Está bien para recordar las cosas que se te han ocurrido y en definitiva, tu vida pasada. Hay cosas que ni siquiera reconozco haber escrito.

 

¿Hay algo que te de miedo?

Tengo pánico a los globos porque explotan.

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Comentarios:

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nieves llorente acosta says:

fabuloso fran¡¡¡¡¡

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