La luz de la sombra

Lo material y lo inmaterial se unen entorno a un conjunto de piezas que invitan al público a reflexionar sobre cómo sienten y experimentan la obra a través de la acción de la luz. Por Lara Alcz. Miranda


18 febrero 2014

El minimalismo de Oto Rimele llega a España vía Madrid. El Círculo de Bellas Artes acoge su primera exposición en el país. La sala Juana Mordó ha sido la escogida por el centro para que el artista plasme una instalación concebida especialmente para el lugar. Un proyecto que se coordina entre el CBA y Umetnostna Galerija Maribor.

 

Rimele, artista contemporáneo esloveno, es uno de los nombres que resuenan con más fuerza dentro del panorama actual. Nacido en el sesenta y dos, se dedica especialmente a la pintura, aunque desarrolla proyectos en un amplio abanico de soportes y medios artísticos. Es en Maribor donde tiene su estudio y trabaja como profesor de pintura y dibujo de la universidad. Gracias a su estilo minimalista, desarrollado a lo largo de toda su carrera y años de producción, ha conseguido que sus trabajos destaquen a sus piezas simples que, sin embargo, expresan complejos discursos.  Su trayectoria fue galardonada en 2004 con el premio Prešeren Fund, el premio más relevante para el arte en Eslovenia. En los últimos quince años ha llevado a cabo una serie de estudios que han desembocado en las ideas que ahora le permiten materializar ‘La luz de la sombra’.

 

 

Como la gran parte de sus obras, esta instalación consta de dos partes, o dos líneas principales de interpretación: la material y la inmaterial. La primera es una construcción de una imagen, mientras que la segunda se configura a raíz de la primera, la sombra. Por medio de una precisa teoría, los tipos de material que se emplean para la elaboración de la obra interfieren de una manera determinante en la representación del concepto que quiere transmitir, así como las formas que se usan. Estas formas serán las que condicionen las sombras.

 

En este caso, la instalación que se presenta en la sala habla del papel que desempeña tanto la sombra como la luz, dotando ambas partes de la misma importancia. Dentro de esta búsqueda el autor quiere hacer al espectador recorrer diferentes niveles de experimentación y relación con la obra. Desde cómo percibe las sombras que se proyectan, hasta cuestiones tan complejas como el origen de la comprensión del ser humano en lo que refiere a la creación y aparición de formas en la naturaleza o el medio social.

 

¿Por qué distinguimos entre sombra y luz como ideas antagónicas? Es una de las preguntas que puede plantear la muestra, pero también asalta al público con una simbología precisa y poderosa que trata de absorber la atención rápidamente. El espectador debe mirar directamente a la obra y generar una opinión y una experiencia inmediata con las piezas. Sin embargo, la exposición en conjunto es un ritual, los estímulos se van revelando a medida que se avanza en el espacio. Los reflejos de las figuras hacen propicia la aparición de otras que en principio se creían escondidas. Oto Rimele habla de una dimensión paralela que se abre frente al observador por medio de la obra, de una especie de mundo mágico donde los sentidos guían a la persona en el recorrido experimental artístico.

 

Al contrario de lo que pueda hacer pensar en un primer momento, Rimele demuestra que una sombra puede ser mucho más potente que una figura matérica, demostrando que el medio tan sólo es eso, un punto más en el proceso artístico. Proponiendo otra vez un interrogante, ¿qué es más potente en origen: la luz o la sombra? ¿Qué existía primero la luz o la sombra? El juego entre la iconoclastia y la ontología de Oto Rimele ocasiona una confusión que conduce en muchas ocasiones al público al conflicto donde la curiosidad está a flor de piel.

 

Aunque la instalación es específica para la sala Juana Mordó, el artista ha expuesto proyectos similares recientemente en Londres bajo el mismo discurso y conclusiones de las que parte ésta, que se puede visitar en Madrid hasta el 30 de marzo.

22 mayo 2018 by NEREA UBIETO

R de resistencia o la vergüenza de ser hombre


Ramón Mateos traduce con destreza datos estadísticos en expresiones artísticas que tocan las conciencias desde otra sensibilidad.


16 mayo 2018 by NICOLA MARIANI

10 preguntas a… Almudena Lobera


La artista investiga en sus obras sobre una serie de binomios que encuentran respuesta, a menudo, en la contemplación del espectador.


09 mayo 2018 by IRENE CALVO

Expos imprescindibles del mes de mayo


Escultura, pintura fotografía… Las cinco exposiciones que no te deberías perder este mes.



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *