Madriz Curator: Daniel Silvo

Daniel Silvo (Cádiz, 1982) es un artista y curator independiente. Creador y propulsor del proyecto Atelier Solar, también es profesor del grado en Bellas Artes en la Universidad Antonio de Nebrija. Por Irene Calvo


25 mayo 2016

Daniel Silvo

 

Daniel compagina su vocación artística junto con la de docente, no sólo como profesor de universidad, sino también en el proyecto Atelier Solar, donde se ha creado una comunidad artística que se apoya entre sí y evoluciona gracias a puestas en común de los trabajos, críticas constructivas y el seguimiento curatorial de Silvo para artistas, gestores, comisarios, diseñadores o arquitectos. Ahora, y hasta el 18 de junio, podemos ver expuestos los trabajos realizados por la primera hornada de artistas de Atelier Solar en Espacio Trapézio.

 

Actualmente, Daniel está preparando una residencia de verano para artistas en Asturias con Atelier Solar. Como artista, inaugura exposición en Slowtrack el 4 de junio y después de verano le veremos en la colectiva de CentroCentro “CASA-ESTUDIO-CALLE-BARRIO”.

 

Los artistas con los que Daniel realizaría una hipotética exposición son: Federico Miró, joven pintor que destaca por un uso casi escultórico de la pintura, a sus cuadros les añade relieves, volúmenes que forman patrones sobre el lienzo, utilizando solamente pintura acrílica; María Sánchez, artista enfocada al mundo de la performance –aunque también produce obra plástica–, sus trabajos giran en torno al espacio, la presencia, lo invisible o lo que desaparece y las relaciones sociales; Momu&NoEs, el colectivo formado por Lucía Moreno y Eva Noguera, cuyas líneas de trabajo están basadas en su concepción de la humanidad postmoderna, las relaciones humanas y sus estructuras sociales, todo esto aderezado con grandes dosis de fantasía y sarcasmo; Alejandro Botubol, que reflexiona en sus obras sobre el término “realidad” y el significado que cobra para cada persona a partir de sus vivencias, así como el espacio y los objetos que han marcado esa “realidad”; Clara Montoya, escultora que sitúa sus obras en el límite entre el arte y la ingeniería y que busca evocar un cuestionamiento interno como individuos en una sociedad.

 

Federico Miró. De la serie “El ojo sorprendido”. Acrílico sobre lienzo, 2014.

Federico Miró. De la serie “El ojo sorprendido”. Acrílico sobre lienzo, 2014.

 

¿Cómo definirías la labor de un/a comisario/a?

La labor del/la comisario/a consiste en elaborar una idea o narración a partir de las obras de uno/a o varios/as artistas. El/la comisario/a es acompañante, compañero/a y ayudante de los artistas. Ha de lograr que cada pieza luzca y se potencie con el montaje, el comisario es el aliado del artista.

 

¿Qué crees que hace falta para ser comisario/a?

Hace falta conocer bien el ámbito en el que se mueve o se ha especializado, así como tener la intuición para reunir las obras oportunas en una exposición. Hay que ser flexible, paciente y tener capacidad de gestionar un equipo humano diverso.

 

María Sánchez. “Buhardilla con cortina azul cielo” de la serie “Interiorismos”. Fotomontaje, 2012.

María Sánchez. “Buhardilla con cortina azul cielo” de la serie “Interiorismos”. Fotomontaje, 2012.

 

¿Por qué has elegido a estos/as artistas?

He elegido a estos artistas porque su obra me parece muy interesante en cada una de sus formas de trabajar. Pero así, sin contexto ni proyecto concreto, me resulta muy difícil hacer y argumentar una selección. La pintura es un ámbito que me interesa especialmente, quizá porque como artista nunca he estado muy cerca de ella y me resulta muy atrayente.

 

¿Cuáles son tus referentes o ideales a la hora de comisariar?

Mi gran referente es, sin duda, Harald Szeemann.

 

 

¿Cuáles son los pros y los contras de que un artista se comisaríe a sí mismo?

Es difícil tomar la distancia suficiente con tu propia obra, y la ayuda de un comisario o comisaria es muy útil. Por otro lado, un artista tiene una familiaridad especial con la obra de arte, y eso es bueno para el comisariado, pero no para el de la propia obra.

 

¿Crees que ha evolucionado la relación del comisario respecto a los artistas?

No sé si ha evolucionado, pero si alguien se involucraba en el proceso del artista era Harald Szeemann hace ya mucho tiempo, o sea que en ese sentido, podríamos decir que depende de cada comisario, y no de una u otra generación de comisarios.

 

Alejandro Botulbol. “Tapes III”. Óleo sobre lienzo, 2014.

Alejandro Botulbol. “Tapes III”. Óleo sobre lienzo, 2014.

 

Has comisariado muestras en España y también en Latinoamérica. ¿Se tiene en cuenta a la hora de comisariar el contexto de un continente u otro?

Siempre hay que tener en cuenta, y muy en cuenta, el contexto, pero no solo en lo que se refiere a la localización geográfica, sino también en el tipo de institución o espacio expositivo, el tipo de espectador, el presupuesto que manejamos, la cantidad de espacio del que disponemos… O sea, que en sí mismo, las diferencias entre preparar proyectos en España o en Latinoamérica no han sido más determinantes que esos otros factores de los que he hablado. De todas formas, un condicionante importante es el transporte de obra y el presupuesto del que se dispone. También es importante que, al hacer una exposición en un lugar diferente al propio, se tenga en cuenta a los artistas locales, y creo que es necesario investigar a fondo en cada situación.

 

Clara Montoya. “You cannot complain (about your present if you don't know about your past)” de la serie “Chosen, Unchosen and imposible sculptures”. Escultura modular nº 17, latón, pvc, 2013.

Clara Montoya. “You cannot complain (about your present if you don’t know about your past)” de la serie “Chosen, Unchosen and imposible sculptures”. Escultura modular nº 17, latón, pvc, 2013.

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