Madriz Curator: Javier Iglesias (Gnosick)

Javier Iglesias (Gnosick) es artista, comisario, escritor y gestor cultural, entre muchas otras cosas. También fundó junto a su hermano la revista Belio y con él dirige su propio estudio de diseño gráfico. Hoy, además, es el protagonista de nuestra sección sobre curators de Madrid. Por Irene Calvo. Fotografía de portada por Soul33

 


20 abril 2016

Javier Iglesias (Gnosick) es un agente cultural en el más amplio sentido. Fundador y director –junto a su hermano Pablo– de Belio Magazine desde 1999, los hermanos también llevan adelante el estudio de diseño gráfico Gee.Oh.Dee. Javier es artista, comisario, mediador, escritor, periodista, gestor cultural… Y todas estas funciones se interrelacionan en su trabajo.

 

Ha comisariado eventos como la exposición “Energías Renovadas” en el Centro Cultural Conde Duque, el área de publicaciones de arte “La Imagen Escrita” para ARCO, el “DeciBELIO Festival” para la Comunidad de Madrid, la muestra “Arte Urbano Mexicano” para el Centro de Cultura Contemporánea L’Escorxador de Elche o “Monztaaah!” para el Festival Segundo Asalto en el Centro de Historia de Zaragoza, así como distintas exposiciones para las galerías Neurotitan, ID Gallery y Box32 en Berlín, Mr. Ego en Bruselas y Swinton Gallery en Madrid.

 

Actualmente está finalizando un ambicioso proyecto en el que su faceta artística y curatorial se mezclan, ya que esta nueva serie de obras contará con la participación de varios artistas, procedentes de diferentes disciplinas, y el proyecto integra la publicación de un libro de poesía e ilustración conectado con performance y música, todo ello unido a la exposición de obra gráfica.

 

A partir del 26 de abril, y hasta el 15 de mayo, podremos ver obra de Javier Iglesias (Gnosick) en la exposición colectiva “Haciendo Barrio” en el Centro Cultural Conde Duque, con motivo de las fiestas del 2 de mayo.

 

Los artistas, madrileños, o afincados en Madrid, con los que Javier realizaría una hipotética exposición son: Juan López, artista multidisciplinar que trabaja fundamentalmente con intervenciones que versan sobre el concepto de espacio y/o lugar; Elena Alonso, se interesa por el dibujo, la geometría, el diseño y la arquitectura y cómo se integran en el entorno; Iván Larra desarrolla en su trabajo el impacto de las relaciones y reacciones humanas en nuestro medio, desde crisis migratorias hasta edificios abandonados; Santiago Talavera, comprometido con causas ecologistas y animalistas, su obra es una llamada de atención al agotamiento de los recursos naturales y nuestro modo de vida excesivo; y Julio Sarramián, que en su obra investiga las relaciones entre la naturaleza, el paisaje y el ser humano y su impacto en nuestra cultura.

 

Juan López. “(F)old down II”. Instalación, 2014. Fotografía de Fernando Andrés.

Juan López. “(F)old down II”. Instalación, 2014. Fotografía de Fernando Andrés.

 

¿Cómo definirías la labor de un/a comisario/a?

Desde un punto de vista personal y, tal vez, poco heterodoxo, creo que la labor de un comisario es la de proyectar una visión. El comisario ha de tener una idea que contar, un discurso. A partir de ese punto debe seleccionar a los artistas que mejor encajen en ese universo. Y, finalmente, tiene que saber llevarlo a cabo, consiguiendo sortear cualquier posible imprevisto o problema, desviándose lo mínimo posible del ideal que originó ese proyecto y tratando de lograr que sea un éxito. En este sentido, la labor del comisario la veo comparable a la de un director de cine, que debe saber hacia dónde se dirige y cómo llegar allí, seleccionando a los actores necesarios, el director de fotografía, la banda sonora, vestuario, etc. Igual que este ejemplo, podría haberlo comparado también con la labor de un productor musical, del editor de una revista o el organizador de un festival.

 

¿Qué crees que hace falta para ser comisario/a?

Creo que lo principal para ser comisario es tener una buena y amplia cultura. Respirar arte todos los días, apasionarte con la expresión artística en todas sus formas y no parar de buscar nunca. Mi consejo siempre ha sido: mirar, mirar y mirar. Ya sean exposiciones, páginas web, revistas, perfiles de Instagram… Cuanto más veas, más referentes estarán trabajando a nivel subconsciente cuando desarrolles un proyecto. Aparte de eso, para ser un buen comisario también hace falta tener ideas propias, algo que quieras contar, ya que un buen comisariado no es simplemente juntar a cuatro artistas en una sala. Y por último, como se diría, la experiencia es un grado. Desde mi punto de vista, el trabajo del comisario no es sólo dar una lista de artistas, sino llevar a buen puerto la producción del proyecto, haciendo que la exposición de las piezas de arte seleccionadas adquiera su mayor potencial por su relación con el contexto.

 

Elena Alonso. “Quicio 2”. Técnica mixta sobre papel, 2015.

Elena Alonso. “Quicio 2”. Técnica mixta sobre papel, 2015.

 

¿Por qué has elegido a estos artistas?

Partiendo de la condición de que fueran artistas que actualmente viven y trabajan en Madrid, he tratado de configurar un viaje gráfico que fuera de la abstracción a la fantasía. No ha sido fácil, ya que en los tiempos que vivimos, internet y las redes sociales han hecho que se pueda acceder a cualquier artista de manera sencilla e instantánea, esté donde esté, por lo que establecer un límite geográfico de una ciudad como Madrid es un gran hándicap para el comisariado de una exposición. Por lo tanto, aparte de ese supuesto viaje gráfico, el principal motivo para seleccionar a estos artistas ha sido, según mi criterio, su gran calidad a nivel plástico y conceptual. Creo que el resultado, la combinación de la obra de estos artistas, puede sugerir un paisaje amplio pero coherente.

 

¿Cuáles son tus referentes o ideales a la hora de comisariar?

Mi ideal es, básicamente, llevar al espectador a un lugar inesperado y nuevo para él. Tal y como yo concibo el arte, éste debe ser una experiencia que te saque de la realidad, del momento presente. En ese sentido, la muestra comisariada debe ser sugerente, que el público salga de ella inspirado y/o conmovido.

 

Iván Larra. ”Under black”. Óleo sobre tabla, 2011.

Iván Larra. ”Under black”. Óleo sobre tabla, 2011.

 

Has comisariado obras de arte pero también has comisariado publicaciones, festivales de música e incluso la forma de trabajar en Belio se concibe como un comisariado, ¿sigues algún tipo de patrón a la hora de curar cada una de estas variantes? ¿Cómo te adaptas a cada proyecto?

A la hora de comisariar un proyecto diferencio dos partes fundamentales: la primera, la creación de un concepto o idea que va a servir de guión; y la segunda, la producción o desarrollo del proyecto. Obviamente cada proyecto tiene sus particularidades, sobre todo a nivel de producción. No es lo mismo desarrollar una exposición con cuatro artistas que publicar un libro con cien artistas u organizar un festival con doscientos. En este sentido, si hay algo en común a cualquier tipo de proyecto que vaya a comisariar es la necesidad de un calendario bien planificado, tratando de respetar los deadlines establecidos y sabiendo trabajar con artistas de un perfil psicológico muy variopinto. Te puedes encontrar artistas muy profesionales y otros muy descuidados, por lo que tienes que saber tratarlos con mucha mano izquierda, siendo firme en tu dirección pero comprensivo y atento a las necesidades de cada uno.

 

¿Por qué crees que al hablar de “comisariado” la gente automáticamente piensa en una exposición tradicional? ¿Crees que tiene que ver con el tipo de exposición/sistema al que estamos acostumbrados?

Generalmente, creo que en muchas ocasiones el mundo del arte arrastra la tradición como una losa. Eso puede ser debido a que es un mundo muy hermético y exclusivo, se cimenta sobre estructuras de mucha tradición e instituciones guiadas por apellidos “nobles”. Hace no mucho tiempo, todo lo relacionado con el arte, incluido el comisariado, era algo exclusivo para la clase social más elevada y hoy en día, en parte, lo sigue siendo. Los avances tecnológicos y el sistema en el que vivimos actualmente parecen haber democratizado el arte pero, aún así, creo que en su última instancia, sigue siendo un artículo de lujo. “Comisariado” es solo una palabra y la tradición la asocia a exposiciones físicas en galerías o museos, pero como ocurre con todo, el mundo va evolucionando y cambiando, los avances tecnológicos crean nuevos espacios y conceptos, las palabras adquieren nuevos significados y por lo tanto, lo que ayer era comisariar, mañana puede ser diferente.

 

Santiago Talavera. “All you see -The wit os the staircase”. Técnica mixta, 2013.

Santiago Talavera. “All you see -The wit os the staircase”. Técnica mixta, 2013.

 

¿Cuál es el reto al enfrentarte a un comisariado en papel o en web? ¿Crees que estos formatos pueden ser el futuro del comisariado?

No creo que sean el futuro en sí, pero sí parte de él. Si tradicionalmente el comisariado se limitaba a exposiciones físicas, con el paso del tiempo el concepto se va abriendo a nuevas posibilidades y espacios, físicos y virtuales. Desde mi perspectiva, igual es el trabajo de un comisario en una galería de arte que el del director de un programa de música en una radio on-line. Seleccionar las canciones que tu audiencia va a escuchar en ese momento es también comisariar, cuando se hace con una intención. Por lo tanto, comisariar un proyecto sobre papel o en web es básicamente lo mismo, solo varían particularidades técnicas.

 

Julio Sarramián. “Geoforma Nº6”. Pintura sintética y óleo sobre DM, 2015.

Julio Sarramián. “Geoforma Nº6”. Pintura sintética y óleo sobre DM, 2015.

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Comentarios:

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estudio web says:

Da gusto leer información y vivencias de gente tan profesional del sector del diseño. Un gustazo.
Un saludo
David

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