Niñapajaro, la artista que voló por encima del resto

El collage, una actividad terapéutica para resolver las barreras del lenguaje o cómo un pasatiempo se acabó convirtiendo en una forma de vida. Esta es la bonita historia de María Salan. Por Sandra Bódalo


11 mayo 2016

11-02-2015 abducida por la literatura

 

Niñapajaro es el alter ego de la artista María Salan, un apodo que “surgió de manera espontánea y casual, como todo lo que pasa en mi vida”, afirma. En 2007 estaba a punto de crear su propio blog, cuando se topó con un grafitti en el que ponía “niñopajaro” en la calle de la Aviación Española. Un nombre que le venía como anillo al dedo porque de pequeña, los mayores siempre le decían que “tenía muchos pájaros en la cabeza”.

 

Según ella, su mente siempre estuvo patas arriba, hasta que el collage y las tijeras se la pusieron “al derecho”. Aunque un médico diría que es disléxica y bilateral, otros piensan que su percepción de las cosas es más visual e intuitiva o que posee una capacidad espacial mayor que muchos de nosotros. “De niña las cosas no fueron muy fáciles, empecé a arrancar a hablar con cuatro años; luego aprender a leer y escribir me costó un mar de lágrimas”, se sincera. En este punto, los especialistas pensaron que las tijeras serían una buena herramienta de comunicación y, a su vez, su terapia. Tras años de recortar y colorear letras e imágenes, María Salan desarrolló una gran destreza manual, superó la barrera de la comunicación, pero sobre todo encontró su verdadera pasión: el collage.

 

El hacedor de sueños.

El hacedor de sueños.

 

Desde entonces, el cine, la moda o la literatura han sido sus principales fuentes de inspiración, aunque la mujer siempre ha jugado un papel fundamental. “De manera casual e inconsciente me salen retratos de mujer, tal vez influye que soy mujer y hablo de mi mundo interior”, comenta. “Madame Butterfly”, “Hubo un lugar donde los árboles lloran” o “En mi flor me he escondido”. Sus obras derrochan un romanticismo y un gusto exquisito, para mostrar el lado más sensible e íntimo de la figura femenina. Las revistas de cine y de moda, de ayer y de hoy, le sirven para dar voz a su peculiar universo. Aunque nunca nos desvelará dónde está su “alijo secreto” o dónde encuentra estas joyas ilustradas.

 

Hubo un lugar donde los árboles lloran.

Hubo un lugar donde los árboles lloran.

 

Espontánea, inquieta y curiosa, María encuentra en el humor y en el arte sus mejores aliados para combatir su faceta más tímida y reflexiva. Para ella, recortar y pegar fue más que una simple distracción o una mera afición, “me ayudo a sentirme útil, a superar una dificultad”. Una práctica que califica de curativa, ya que “cuando recortas adquieres paciencia y un alto grado de concentración que te hace no pensar, relajarte y que el tiempo pase volando”.

 

Entre sus beneficios, el desarrollo de la creatividad es el mayor de todos. “Ayuda a las personas a que se conozcan más a sí mismas, pero sobre todo a usar el tiempo libre de manera sana, creativa y divertida”, añade. Ha impartido talleres en la sede de la revista Visual Magazine (Calle de Abtao, 25) o en librería Rafael Alberti (Calle del Tutor, 57) y próximamente sus clases prácticas viajarán a otras ciudades. En ellos, los alumnos “descubren imaginando, aprenden creando y disfrutan haciendo”, comenta orgullosa.

 

El jardín secreto.

El jardín secreto.

 

A pesar de que todo comenzó de manera accidental, empezó a tomarse el collage como una verdadera profesión al realizar un taller con Sean Mackaoui en el 2009. Aun así, no se dedica exclusivamente a ello, sino que también trabaja la fotografía, la edición de libros de artista y la ingeniería de papel o pop-up. Una infinidad de disciplinas artísticas que ejecuta con devoción y maestría.

 

Un precioso final para aquella niña, cuya imaginación simplemente volaba por encima de la de los demás.

 

Diario de una escritora.

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Comentarios:

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LuciLá says:

NiñaPájaro, es magnifica, como artista y como persona.
Sus collages, poesía pura, suelen transportarte a otros mundos.

Aurora Duque says:

Los collages de Niña Pájaro son especiales, delicados y repletos de belleza. Una mujer que habla de mujeres con una inteligencia y sensibilidad increíbles. Una gran artista y mejor persona.

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