Olaf Ladousse: “Hay que perder el respeto a la música”

¿Quién dijo que el ruido no puede ser música? Olaf Ladousse es belga pero vive en Madrid desde 1992; es ingeniero industrial, ilustrador, músico y editor de su propio fanzine “¡Qué Suerte!”; pero además fabrica sus propios instrumentos “circuit-bending” o doorags, verdaderas obras de arte pop, frankensteins construidos a base de juguetes del todo a 100, material reciclado y lecciones de electrónica básica.  POR PILAR DÍEZ.


20 mayo 2013

Visitamos su casa para comprobar con nuestros propios ojos y oídos cómo funcionan estas joyas auto-fabricadas pero, además, nos enseña sus neones y su colección de serigrafías y fanzines. Nosotros, homenajeando su espíritu analógico, registramos cada detalle con una cutre-cámara desechable. Aquí os dejamos el resultado.

 

Olaf Ladousse y su neón-homenaje a las desaparecidas cruces de farmacia

 

 

¿Cuándo y por qué fabricaste el primer doorag?

Fabriqué mi primer doorag después de la actuación del dúo del mismo nombre “Doorag” en el bar Azaar el sábado 17 de febrero de 1998. Quise imitar los sonidos marcianos que generaba un viejo teléfono enchufado en el “ampli” del batería Thermos Malling.

 

Según el manual doorag el resultado estético está muy por debajo de la funcionalidad del instrumento pero viéndolos es imposible ignorar su presencia estética pop, retro y casi de ready-made.

Sí, desde luego hay una intención estética y, al fin y al cabo, yo tengo que venderlos. Pero me viene mucha gente directamente con objetos para que haga su doorag por encargo así que a veces ni si quiera tengo posibilidad de elegir. Por ejemplo esta plancha (saca una mini-plancha de viaje que funciona girando el controlador de temperatura original) ya tiene su propia estética, yo solo le añado algún adorno. Lo importante es cambiarle la función no la estética y sobre todo cuando coges un objeto que ya es bonito de por sí.

 

Viendo tus piezas tienen una componente “performática” bastante importante ¿tus actuaciones también lo son?

Tienen algo de performance porque, obviamente, no son guitarras o baterías y entiendo que cierta gente vea los doorags como objetos. Pero para mí no deja de ser música.

 

Entonces concibes tus doorags como verdaderos instrumentos.

Por supuesto. Hay muchos que están hechos para tocarlos de una manera que me interesa por encima de la estética. Por ejemplo, todos los que están hechos de aluminio y cajas de frutas es porque ese tipo de madera es fácil de cortar y además es barata. La estética sale de preguntas como “¿qué ocupan las pilas?” “¿de cuánta madera dispongo?”. Heredan su apariencia de estas decisiones funcionales, no me preocupo por que salga algo bonito. Tienen que ser compactos porque tienen que caber en mi caja de herramientas – maletín de viaje pero la estética es heredada.

 

Maletín de viaje para meter los doorags. Detrás, importante colección de vinilos de Olaf.

 

Debes ser el mayor consumidor de pilas del país…

No consumen tanto pero sí, es un gasto.

 

¿Acumulas mucho material en casa?

No tanto pero por desgracia sí, más de lo que me gustaría.

 

Pero veo todo muy ordenado, esperaba encontrarme algo más al estilo Fela Borbone.

(risas) Tanto como Fela no, claro. Pero es cierto que Fela ha sido una gran influencia para mí y aunque puede parecer un personaje caótico, el Mierdofón es un instrumento que poca gente sería capaz de fabricar, es tremendamente sofisticado.

 

¿Más sofisticado quizá que los instrumentos de Les Luthiers?

Seguramente sí. Les Luthiers son más clásicos, trabajan más con lo visual y su música es más amable. Fela construye verdaderos robots: creo que el primer Mierdofón pesaba casi 100 kilos aunque ahora ha conseguido que pesen menos para poder coger el avión sin problema. Además él recicla casi todo, recoge muchas cosas de la basura.

 

¿Y tú? ¿Rescatas mucho material de la basura?

Ahora hay más gente merodeando y ya no encuentras tantas cosas pero sí. Incluso los muebles que ves aquí, muchos los hemos recogido de la calle y los hemos arreglado.

 

Cajas llenas de material electrónico que utiliza para realizar sus doorags

 

A parte de la basura y los chinos ¿vas mucho de compras?

Sobre todo a tiendas de electrónica aunque tengo cajas y cajas de material (me muestra un montón de cajas de galletas danesas llenas de cables, micro-chips, jacks y otros objetos cuyo nombre soy incapaz de reproducir y me muestra la diferencia entre dispositivos que pertenecían a juguetes antiguos y otros más nuevos). Los juguetes tienen cada vez dispositivos más compactos así que, por lo general, prefiero coger juguetes viejos que son más fáciles de tunear. Voy mucho por el rastro, por ejemplo.

 

¿Tienes alguna tienda fetiche en Madrid para hacer acopio de material?

Hasta ayer era un fan “rendido” de la tienda Subero (suministrador de latón en la calle Fuencarral). Acabo de verla devorada por la vorágine inmobiliaria del monstruo de la ropita, me temo… Pero al menos queda el rastro de los espontáneos e ilegales perseguidos por los aguafiestas municipales.

 

¿Echas de menos que la gente apueste más por la fabricación de sus propios instrumentos?

Creo que va ligado. Yo veo la música como un “empuje”, un lenguaje innato, un sentido más. La música es la intención que le das a lo que escuchas. Los pájaros no cantan, se comunican entre sí, pero nosotros lo interpretamos como música. La música es la interpretación de los sonidos, así que ni si quiera es de quién la hace sino de quién la escucha. El dibujo es igual: los niños cuando no saben escribir, dibujan y cuando aprenden a escribir un árbol pasa a ser la palabra “Á-R-B-O-L” con todas sus letras. Mucha gente dice que no sabe dibujar pero cuando era pequeña sí lo hacía ¿por qué han dejado de dibujar? Cualquier cosa puede ser susceptible de ser música o de convertirse en un instrumento, el problema es cuando quieres emular los códigos que has aprendido y quieres tocar como Mozart o pintar como Da Vinci. Eso te limita.

 

Así que animas a la gente a hacer ruido.

Por supuesto y sobre todo a que pierdan complejos: hay que perder el respeto por la música, el dibujo… Es un lenguaje y hay que expresarse. Los pájaros no están afinados y siguen cantando.

 

Objetos caseros: serigrafía de Nuvish, instrumento musical Picachu fabricado por Kaseo y el doorag Messko de Olaf.

 

ejemplares del Hopital Brut, la revista colectiva publicada por Le Dernier Cri

ejemplares del Hopital Brut, la revista colectiva publicada por Le Dernier Cri

 

Olaf Ladousse

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Comentarios:

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S says:

Que gran artista Olaf! no sabía que ahora le da a los neones.

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