Profecías autocumplidas

El feminismo es un movimiento en el que abundan las profecías autocumplidas. Vaya, que a la veinteava vez que te mencionan el monstruo del saco del hembrismo te dan ganas de hacerte con una motosierra y exterminar a todo pene viviente. Por La Filósofa Frívola


21 agosto 2013

 

La mejor profecía autocumplida en el feminismo es la de que las feministas somos unas amargadas. Cuánta razón. Algunas lo niegan, y van por ahí haciendo que son felices y que están liberadas. Mentira todo. Quizás cuando eres una chiquilla de morado, recién llegada, con las maletas cargadas de sueños, pase. Pero cuando tienes cierto rodaje, o te amargas o es que eres un jodido cyborg. Admiro y desconfío a partes iguales de las feministas felices. Las que dicen que esto les ha cambiado la vida para bien. Para mí ha sido un mordisco de mosquito transmisor de enfermedades chungas. Entiendo que para algunas (cyborgs) suponga liberación y alegría. Yo me sé la teoría, pero me sigue costando horrores salir con las piernas peludas, porque los comentarios me amargan, y si puedo evitar pasar por debajo de un andamio para ahorrarme el acoso, aunque ello suponga dar un rodeo, lo hago, porque paso de amargarme… más.

 

Me quejaba hace unos días de que hay muchísima gente que no se da cuenta de lo escandaloso de los pasos hacia atrás en la lista de logros por la emancipación femenina. El populacho no acierta a comprender que, pasito a pasito, acabaremos de vuelta en la Sección Femenina para poder sacarnos el carnet de conducir.

 

Estaba yo en estas, quejándome, como de costumbre, como la amargada que soy, incapaz de quitarme las malditas gafas violetas ni para giñar, cuando me llega un menda anónimo, y me suelta que “derechos básicos estamos perdiendo todas las personas”. Y yo me cago en las personas como no os hacéis idea. Y en los lerdos. Porque la retórica de “las personas”, y esto es algo que muchos aún no quieren entender, no atiende a las especificidades de cada persona. Es más: se las ventila de un plumazo. A esa retórica mierdera del “ni machista ni feminista, soy humanista” se la bufa si eres negra, migrante, víctima de violación o precariado. Y digo precariado y no clase obrera porque en las noches de luna llena me transformo en posmo.

 

Las “personas”, casualmente, suelen ser hombres heterosexuales de clase media y mediana edad. Y los derechos de las personas suelen ser los que les atañen a ellos. Y yo no quería hablar de los derechos de las personas, me cago en diez, quería hablar de los derechos específicos de las mujeres, copón. Ya me he amargado, ¿veis? Soy una amargada.

 

De repente me pongo muy triste y comprendo que no es que las amargadas se hagan feministas para montar grupos de apoyo con pastelitos, y no es que las feministas viniéramos amargadas de casa, sino que es muy difícil no amargarse haciendo activismo con toda la brutal cantidad de odio que despierta nuestro movimiento entre los ignorantes, los recelosos, o los simples oligofrénicos.

 

Con toda la mierda que tenemos que aguantar día a día en la calle, en internet, en nuestros trabajos, en nuestros círculos sociales, las feministas nos tenemos que amargar sí o sí, si somos conscientes de que la mierda patriarcal nos llega al cuello, y lejos de remitir, como se supondría que ocurriría si existiere el progreso, está a punto de ahogarnos.

 

¿Cómo no amargarse? ¿Cómo seguir luchando cuando el mundo te da la espalda, cuando el Estado se encarga de tutelar tu cuerpo, cuando a tus compañeros de trinchera parece traérsela floja porque están demasiado ocupados con los derechos de las “personas” como ellos, cuando les preocupa más dónde queda su lugar como hombres en esa utopía hembrista que aún creen que defendemos, que las cientos de mujeres asesinadas cada año por terrorismo machista? ¿Qué coño haces sino amargarte y rezar para que llegue una guerra nuclear? Dios mío, cómo odio a todo el mundo.

 

No voy a mentir. No tanto el feminismo, pero sí todo lo que ser feminista en esta sociedad conlleva, me han convertido en una amargada infeliz. Satisfecha, emancipada, digna y orgullosa, sí, pero infeliz y amargada. Sólo me queda seguir haciendo lo que hago cada día desde que me picó el bicho: transformar toda esa mala hostia en energía para seguir peleando, para que el día de mañana tus hijas, vuestras hijas, mis hijas (pequeñas filosofofrivolitas hechas a mi imagen y semejanza, a lo madre de Hildegart, pero sin final sangriento) puedan decir con la cabeza bien alta que por fin son postfeministas con razón.

 

Ay. Visto así, al fin y al cabo, convertirme en una feminista amargada es de lo mejor que me ha pasado.

11 diciembre 2015 by SABINA URRACA

De Madriz al campo (II)


Las criaturas urbanas tenemos un grave problema con respecto a la vida en la campiña, y es que nuestras mentes son tarros rebosantes de clichés cinematográficos.


10 noviembre 2015 by SABINA URRACA

De Madriz al campo (I)


La huida de Madrid, para que sea efectiva, debe hacerse al campo. Esta es la única posibilidad de desanudar temporalmente el vínculo con la capital.


21 octubre 2015 by REDACCIÓN

El futuro ya está aquí


Hoy, 21 de octubre de 2015, Marty McFly habría llegado al futuro. ¿Cómo se celebrará en Madrid este día de homenaje a “Regreso al futuro”?



Comentarios:

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Omar says:

No estáis solas, los rojetes también suelen ser unos amargados. El otro día vi en Gran Vía a uno que olía a la legua, una mezcla entre Willy Toledo y el Cantautor ese que lleva una hoz y un martillo en la hebilla del cinturón, Ismael Serrano creo. Bueno, el asunto es que el pobre diablo rojeras estaba para coger un taxi, y le daba tanta vergüenza levantar la mano con la palma extendida que el tío levantaba el puño como si estuviera cantando la Internacional… para parar un taxi!!! Dime tu si eso no es de amargados.

Ahora, si eres comunista y feminista ya eso es el Combo Win.

Jark Prongo says:

Se dice “nucelar”, y la madre de Hildegart no pretendía formar un clon suyo.

Por lo demás, no a todo.

diana says:

a mi como feminista amargada me amargaría todavía más que en mi blog me dejaran comentarios de cosas que me son indiferentes, por no decir que me la sudan, como, por ejemplo, el comentario anterior al mío.
Me gusta mucho el texto.
Yo ya estaba amargada antes de reconocer que era feminista pero, era porque sentía todo el peso del patriarcado sobre mi y al mismo tiempo no haber despertado del horror al feminismo que te inculca ese propio patriarcado.
Por suerte, ahora sigo amargada pero no me niego a mi misma lo que soy.
Gracias por el post, me hace sentir que he encontrado el buen camino.

FocusOnWomen says:

Nos ha gustado tu post incendiario. ¡Tienes mucha razón! Desde que te pica “el bicho” como tu lo llamas, ves las cosas de otra forma y claramente “molestan” cosas que antes pasabas por alto.

Chemus says:

Me gusta mucho tu blog y en muchos aspectos me siento muy identificado contigo. Lástima que en esta sociedad tener unas ideas de está índole te convierten en un ser encasillado y estás mal visto por mucha gente.
Espero que cada vez seamos más.

Un saludo.

OtraAmarga says:

Qué grande. Grandísima.
Gracias.

Un hombre. says:

El caso es que a la sociedad también le importa vuestras ideologías una mierda, igual que a vosotras las del humanismo. Sois débiles, y solo os utilizan para fines propios.

Para jugarreta retórica lo de feminista y hembrista, la gente que lo confunde tiene razón, en verdad eso de hembrismo es una mierda, una falacia retorica, nada mas. La definición de feminismo se podría tachar de hembrista.

raquel says:

Suscribo a la compañera de arriba, y lo que dice sobre el de más arriba también. 😉
Gracias por las risas que me he echado leyendo tu artículo. Hoy estaba en un agujero pensando en si no habría sido mejor la felicidad de la ignorancia. Pero sí, ya sé que no.

Carla says:

Apoyo la opinión de Diana, muchas ya eramos amargadas desde antes, pero sin saber bien por qué. por alguna molestia llegamos al feminismo, no pasamos desde un mundo de felicidad y estupidez a un mundo de amargura y conciencia…. en mi caso, todo la mierda del amor romántico me costó años de dolores de cabeza incomprendidos. ahora, al menos se por qué, y puedo amargarme con mi corazón y mi cabeza, por decirlo de alguna forma. y eso es liberador, porque al menos sabes la razón y sabes qué hacer. y eso es harto, al menos me evito las pastillas y el siquiatra 😀

Antonio says:

Vivir en una sociedad tan injusta (léase mierdera) y no estar amargado es inmoral. Al menos tú te pones muy guapa cuando te cabreas 😛

Fran says:

Leamos ejemplos recientes de a que extremos puede llevar toda esta falta de autocrítica en el feminismo, anda: (luego ya si eso me cuentas si el hembrismo existe o no…)

Veganqueer en la Soria rural, Agosto 2013

http://www.forocoches.com/foro/showthread.php?t=3370771&page=30

O cómo gestionar los celos mediante el sencillo método de machacar y perseguir de pueblo en pueblo al más tolai del campamento.

Fran says:

Ooops, en el anterior mensaje solo estaba la respuesta del “anarcomacho” (que le han hackeado el blog y no pueden leerse sus respuestas más que en foros donde la copiaron).

El relato lisérgico original, escrito por las jefas del tribunal del Santo Oficio (rollo “The wicked man”) es la verdadera joya y puede leerse en:

http://veganqueermanzanares.wordpress.com/2013/08/15/sobre-la-agresion-cometida-por-jaime-sanchez-martinez-en-el-veganqueer/

David says:

¿¡veinteava vez!? vigésima vez.

Ángel says:

Genial, Filósofa, como siempre. Y vosotros, machirulos, dando el mismo asco que siempre.

Alicia says:

Nada, no tienes razón, se puede ser feminista y disfrutar de las cosas… exageras… y ahora me voy a criticar el falogocentrismo de los apuntes, digo, a estudiar, a estudiar… xDD

Muy bueno, muy grande, muy cierto y dolorosamente divertido, como esta viñeta que a mi parecer ilustra acertadamente el texto https://www.facebook.com/photo.php?fbid=388013277972086&set=a.372439852862762.1073741827.253084181464997&type=1&theater

un saludo!!

lu says:

mira, te dejo un video que, al igual que tu post, me interpela desde el sentimiento y la rabia
https://vimeo.com/70023810
un beso!

Un rojinegro says:

Si le digo la verdad señora articulista, creo que el síntoma del amargor es bueno, y es bueno porque revela que la lucha feminista va a la raíz del problema (y eso ya lo digo desde el punto de vista de ser ideológicamente rojinegro).

El patriarcado y cuanto implica en torno a jerarquización y organización social es el quid de la cuestión que debemos manejar (y destruir). Precisamente porque no hay quien separe feminismo de emancipación real (de todas las “personas”, ya sabes), el sistema ataca al feminismo con todas sus armas.

Incluso temas como la homosexualidad pueden acabar por integrarse en sociedad (y hasta los fachas se montan sus organizaciones tipo COLEGAS), pero al feminismo radical no hay quien lo meta en vereda, porque cuestiona demasiadas cosas del orden social como para poder normalizarlo. Así que sí, a llevarlo con orgullo.

Génesis Cuadro. says:

Soy Feminista.
Todo me encanto, solo por una cosa, mencionaste a Dios, y ya que eres feminista deberías saber que la religión ha sido la principal esclavizante de la mujer. EL MACHISMO COMENZÓ CUANDO SE INVENTARON QUE DIOS ERA HOMBRE.

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