UN SOUVENIR AMERICANO: STEPHANIE

Stephanie Gordillo Peregrín cayó en Madrid de Florida. De sangre española y raíces norteamericanas, un poquitín Liz Taylor, un poquitín Dita Von Teese, quiere ser actriz y cantante. POR DIEGO PARRADO.


19 julio 2013

 

Stephanie es de cada día un personaje más conocido en Madrid. La fotografió Ramiro E para la segunda edición de su Girlzine y  ha participado en varios programas de radio y televisión. La espero en el Hotel Intercontinental, de pie junto al botones con pinta de robot que guarda la entrada. Durante el rato que permanezco ahí plantado, llegan tres taxis. Del primero se apea un hombre de negocios; un señor rubio con traje, maletín y gafas oscuras al que mañana un avión devolverá a, no sé, Munich. Del segundo se baja una familia que integran un tipo gordo con pantalones cortos y una especie de riñonera negra que lleva en la mano; su mujer, que recibe el golpe de calor con un mohín de disgusto y empieza a abanicarse con un folleto del Thyssen; y un adolescente con el tedio retratado en la cara y los granos, harto de ambos.

 

Por suerte un tercer taxi nos regala a Stephanie: una brisa de aire acondicionado luciendo un vestido blanco. Parada en la carretera parece uno de esos espejismos que se aparecen sobre el asfalto en verano. Por fin me ve y me saluda con un “¡Hola!” de estrella de la 20th Century Fox, abriendo mucho los ojos, como si no nos hubiéramos citado y fuese una casualidad maravillosa habernos encontrado. Luego se recoge el vestido y avanza lentamente hasta la puerta del hotel, como una muñequita de nieve que de repente hubiese cobrado vida.

 

A Stephanie me la presentó Popy Blasco una noche que fuimos al cine. Antes de que empezase la película, tuvimos que ayudarla con la cremallera de un vestido que llevaba porque, sentada en la butaca, le apretaba el pecho y no podía respirar bien. Le recuerdo la anécdota y le digo que también hoy parece haber sacrificado su comodidad.

 

Pero supongo que merece la pena.
Con un adorable acento norteamericano, responde: Oh, claro que sí. Por supuesto que sí. Cuando me pongo uno de estos vestidos me veo tan bien, tan sofisticada… Me hacen sentir tan femenina y elegante… En realidad la comodidad es eso.

 

Entramos y elegimos un sofá situado entre el piano y la lámpara de araña que cuelga del salón de la cafetería. Le cuento a Stephanie que este es el hotel por el que se decantaron Ava Gardner o Liz Taylor para descansar durante sus rodajes en España. Precisamente ese es el motivo por el que he escogido este lugar para entrevistarla: Stephanie es mi souvenir para el Intercontinental, una foto de recuerdo de las viejas estrellas que antes solían frecuentarlo.

 

Mientras se coloca el vestido, me dice: “Tampoco ellas iban muy cómodas”.

 

La verdad es que es un vestido muy bonito, Stephanie.

¡Gracias! Es de estilo sirena. Por el corte de la cola, ¿ves?

 

¿Dónde lo encontraste?

Este en una tienda de Berlín. Muchas veces que me lo he puesto, la gente me ha invitado a bebidas creyendo que soy una novia.

 

Me imagino que en Madrid lo tienes un poco más complicado para llenar tu armario.

Oh, no, cada vez hay más sitios. Cuando llegué a España el vintage todavía no era muy popular y resultaba bastante difícil encontrar este tipo de vestidos. Los pocos que había eran carísimos; vestidos de Balenciaga, Dior o Chanel, para que te hagas una idea. Pero ahora hay muchas tiendas: Magpie, Retro Vintage, Antiguedades Velarde, la Mona Checa o Almoneda, mi último descubrimiento. También Fucsia, una tienda muy bonita que tienen cerca de Alonso Cano dos amigas mías, Pepa y María Luisa.

 

Pensé que te veías arrastrada a Internet.
En Internet hay muchísimo, ¡pero es un fastidio no poder probarse los vestidos!

 

Un camarero se acerca a nosotros y nos pregunta qué deseamos tomar. Stephanie pide un batido de fresa. Yo me tomaría un ginfizz, pero algo temeroso del precio que un ginfizz puede alcanzar en un sitio como este, pido una Coca-Cola. Ojalá el fondo de mi cartera rimara con el piano de cola, la lámpara de araña y el glamour de Stephanie.

 

¿De dónde te viene toda esa pasión por el Hollywood clásico, por cierto?

De todas esas actrices. De Marilyn Monroe, Rita Hayworth, Yvone de Carlo, Ava Gardner, Vivian Leigh… Viéndolas moverse del modo en que se movían, la palabra “sexy” cobró en mi cabeza un nuevo significado.

 

Y entre todas esas mujeres, Elizabeth Taylor ocupa un lugar destacado.

Solían decirme que nos parecíamos, así que empecé a fijarme en ella con más detalle que en las otras. Su cara, su pelo, sus vestidos. Sus joyas. Era tan glamourosa…

 

La última estrella de cine.

Oh, ya ninguna brilla tanto. Las de aquel Hollywood eran personas perfectas viviendo vidas perfectas, el tipo de vidas con las que todo el mundo soñaba. Cary Grant, Liz Taylor, Rock Hudson, Ava Gardner…

 

O al menos esa era la imagen que los estudios buscaban dar…

Sí, y muchas veces les impedían ser quiénes realmente eran. En realidad su vidas, más que de ellos mismos, eran de los estudios. Ahora los famosos no tienen que ocultarse… Pero las de ahora son solamente estrellas terrestres, no celestes; estrellas que incluso van por ahí sin maquillaje.

 

Ahora como mucho son elegantes, y ni siquiera eso ocurre a menudo. Supongo que porque cuidan más su cuenta de Twitter que lo que se ponen encima.

(Stephanie ríe, echando la cabeza un poquitín atrás, claro).

 

El camarero vuelve a acercarse a nuestra mesa, esta vez con el batido de fresa y la Coca-Cola que quiso ser un ginfizz.

 

 

¿Qué tal si hacemos una lista de estrellas actuales? Estrellas que sigan mereciendo ese calificativo.

Las que se me vienen a la cabeza están todas muertas, pero podemos intentarlo.

 

Empecemos con los hombres.

Los hombres, quizás Army Hammer, George Clooney, Leo Dicaprio… Pierce Brosnan, Johnny Depp, Josh Brolin, Harrison Ford…

 

¿Qué echa de menos una chica de los cincuentas en los hombres de ahora?

Les falta caballerosidad y buenos modales a la hora de tratar a una dama. No obstante, los hombres siempre serán hombres.

 

Bien, ahora es el turno de las mujeres.

Con las mujeres es más difícil aún. Nicole Kidman…

 

Catherine Zeta Jones…

Marion Cotillard…

 

Michelle Pfeiffer… ¿Dirías que Paris Hilton es una estrella?

Paris Hilton es divertida, y por supuesto famosa, pero ¿una estrella? En mi opinión una estrella ha de poseer algún talento; saber cantar, bailar o actuar. La fama no basta.

 

Díselo a Belén Esteban. ¿Sabes quién es Belén Esteban?

Sí. Mi madre ve Sálvame a veces, pero a mí no me gusta mucho. Hay muchos gritos, y ella es la que más fuerte grita.

 

Lo cierto es que sólo te imagino viendo películas antiguas, o escuchando canciones de los cincuentas y sesentas.

Ah, ¡pero escucho todo tipo de música! Por supuesto Etta James, Aretha Franklin, Nina Simone, Benny E. King, Elvis, Del Shannon, Johnny Cash… Pero también Nirvana, Courtney Love, Adam Ant, David Bowie, Blondie, Amy Winehouse, The replacements, M83…

 

¿Y el cine?

Mis películas favoritas son “Gilda”, “Desayuno con diamantes”, “Un lugar en el sol”, “Una cara con ángel”… La última que he visto es “Memorias de un Zombie adolescente”. No te la quiero destripar, pero te va a dejar con una gran sonrisa en la cara.

 

Y entonces sonríe. Sonríe más todavía, quiero decir.

 

Háblame ahora un poco de tu infancia, Stephanie.
De niña me pasaba las horas soñando… Soñando con todas esas películas, o jugando con unas barbies vintage que tenía y que en realidad es de donde me viene a mí todo esto de los cincuentas.

 

¿Querías ser actriz?

Sí, siempre tuve cierta inclinación hacia la teatralidad y el drama. A veces sentía que mi vida entera era una película, y que en cualquier momento escucharía: “And the Oscar goes to…”.

 

¿Cuál es tu mayor miedo?

(por un momento me parece que mencionará algo grave, pero finalmente prevalece la pin-up y exclama): ¡Los ciempiés! Y no caber en alguno de mis maravillosos vestidos. ¡Pero sobre todo los ciempiés!

 

Seguimos charlando un rato más y después nos despedimos. Mientras un taxi se la lleva por la Castellana, me pregunto si, una vez en casa, mudará su vestido blanco por algo más cómodo, por alguna camiseta de Zara. Pero no, no lo creo. Los maniquíes se ruborizarían si Stephanie pusiese un pie dentro de alguna de esas tiendas.

home_movistar

10 septiembre 2014 by redacción

La escuela digital gratuita


Talentum School quiere motivar a los niños y a los más jóvenes a la creación tecnológica.


mini

09 septiembre 2014 by DIEGO PARRADO

Un Madrid azul bebé: Lo “Twee”


La empalagosa dulzura twee ha llegado a Madrid… ¿para quedarse?


converse_home

08 septiembre 2014 by redacción

Tu vida en la red va a cambiar


  Tienes que estar listo para cualquier cosa. Esta es una de las premisas de la nueva campaña de Converse, The Ticket. ¿Y qué es cualquier cosa? Que te inviten a los eventos más interesantes del momento y a conciertos …



Comentarios:

Añadir comentario
Fucsia Vintage says:

Estupenda entrevista a nuestra querida Stephanie, muy divertida y está guapísima, como siempre.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>